Como dicen los animales para niños: Los sonidos de los animales

Como dicen los animales para niños: Los sonidos de los animales

Los sonidos de los animales

Las onomatopeyas son una excelente forma de enseñar a los niños el significado de muchas cosas, ya que pueden relacionar un objeto o un animal con el sonido que hacen. Es por ello que podemos ver en la calle a bebés o a niños muy pequeños llamar a un perro como ‘guau, guau’. Para que los niños aprendan los sonidos de los animales, en Guiainfantil.com te proponemos adivinanzas para niños con onomatopeyas.

¡Vamos a jugar con las onomatopeyas! Con este sencillo juego de adivinanzas, los niños aprenderán los nombres de los distintos animales y sus sonidos. ¿Cuántas onomatopeyas adivinarán tus hijos? ¡Empieza el juego!

1. ¡Guau, guau!
Este sonido tan único e incluso adorable se llama ladrido y proviene de los perros, los cuales se dicen que son los mejores amigos de las personas, ¿estás de acuerdo con ello? ¡De los niños, seguro! Esto es porque son compañeros fieles y las mejores mascotas para tener en casa.

2. ¡Muuu, muuu!
¿Reconoces esta onomatopeya? Es el mugido de una vaca, pueden hacerlo para comunicar distintas emociones, como la felicidad que sienten al comer pasto y para demostrarlo, lo acompañan moviendo su cola. Invita a tus hijos a convertirse, por un momento, en una vaca y decir su onomatopeya bien alto: Muuuuuu.

3. ¡Grrrr!
Grrrr es el sonido de los conocidos reyes de la selva, ¡Así es! Estamos hablando de los leones y su poderoso rugido. El cual puede ir desde un ronroneo fuerte hasta un poderoso grito felino. Una curiosidad es que este mismo sonido los producen los tigres y algunos felinos grandes. ¿Sabías que su onomatopeya en inglés es ‘roar’?

4. ¡Quiquiriquí!
Es muy probable que hayas escuchado esta onomatopeya al comenzar el día si vives cerca de la naturaleza. ¡Qué suerte! Este sonido es la forma del gallo para anunciar que un nuevo día está por comenzar. ¡Buenos días!

5. ¡Oink, oink!
¿Alguna vez has escuchado el sonido que hace un cerdo? Pues esta onomatopeya, se trata de una especie de gruñido para comunicarse con otros. Suena muy divertido, ¿verdad? Nos encantan los animales.

6. ¡Beee, beee!
El sonido de las ovejas puede ser muy adorable, acompañado de su pelaje esponjado y su tierna cara. Esta onomatopeya no solo es para comunicarse entre ellas, sino también con sus cuidadores. Cuando un rebaño se acerca a ti, empezarás a escuchar los balidos de la oveja.

7. ¡Baaa, baaa!
El llanto de una cabra puede ser muy similar al de una oveja, solo que este es un poco más abierto y profundo. ¿Tus niños saben identificar la diferencia entre ambas onomatopeyas?

8. ¡Ua uaaa!
Este sonido tan peculiar lo hacen los monos (¡Uh uh uh!). Es un chillido que pueden utilizar como llamado o alerta. Cuéntales a los niños que, además, puede variar el aullido entre las distintas especies de monos.

9. ¡Hiaa, hiaa!
¿Alguna vez has escuchado relinchar a un burro? Pues este es su sonido. Son criaturas adorables, ¿no crees? ¡Tenemos que cuidar a los animales!

10. ¡Gluglú!
Los pavos son animales majestuosos y muy divertidos, especialmente cuando los escuchas hacer su particular sonido. Hay muchos tipos de pavos, ¿cuál es vuestro favorito? ¿Los pavos reales?

11. ¡Cri, cri, cri!
Los cantos de los grillos son bastante agudos y fuertes, teniendo en cuenta que son bichitos tan pequeños. Esto nos enseña que no hay que juzgar a nadie por su apariencia. Aunque es similar, no dejes que los niños confundan la onomatopeya de los grillos (cri cri) con la de de la rana (croac croac).

Mostrar videos lúdicos donde los niños puedan ver diferentes animales y sus sonidos, es ideal para introducirlos a ese mundo de reconocimientos, pero también puedes hacer uso de otras actividades que te ayudarán a reforzar sus conocimientos y enseñarles que hay diferentes formas de aprender. A continuación te proponemos otras ideas relacionadas con los animales.

Canciones y poemas
Esta es una actividad divertida que puedes crear junto a tus pequeños, consiste en crear canciones, poemas o incluso cuentos cortos donde se describen el sonido que hacen los animales. Estos tipos de juegos ayudan a incrementar el aprendizaje y la memoria debido a sus rimas y su trama.

Fichas de animales
En esta actividad, deberás preparar unas fichas de papel o cartón, donde estará una imagen de un tipo de animal cualquiera y un espacio vacío para rellenar. La idea es que tus hijos puedan reconocer el sonido de ese animal al ver su imagen, luego dirán su onomatopeya y las características que más los identifiquen (según su edad). Por ejemplo:

‘PERRO. Sonido: guau, guau. Características: son peludos, de distintos colores, tienen patas y cola que pueden mover cuando están felices, tienen hocico, una nariz mojada y unos ojos bonitos. Son los mejores amigos de las personas’.

Como variación a este juego, puedes coger la imagen de arriba e ir señalando cada uno mientras decimos su onomatopeya.

Visitas a granjas interactivas
Las visitas a granjas interactivas y escolares, establos, acuarios, zoológicos, etc. son increíbles para los niños. Así tus hijos pueden conocer múltiples variedades de animales, acercarse a ellos y conocer la importancia de su cuidado y respeto. De esta manera los niños pueden experimentar de primera mano, cómo se escuchan los animales y conocer su día a día. ¡Les encantarán este tipo de excursiones!

El teatro de los animales
Si se trata de conocer a los animales, ¿por qué no ponernos en su lugar? Puedes hacer una obra de teatro divertida con tus hijos, donde los animales sean los protagonistas y cada miembro de la familia deba interpretar a uno de ellos, en una historia llena de giros interesantes. Los juegos de actuación y role play son excelentes para dejar un mensaje o una enseñanza permanente a los niños, también ayuda a construir una fuerte autoestima y un gusto por el arte.

Adivina el animal
Quizás recuerdes este juego de mímica donde los demás tienen que adivinar una acción, objeto o ser, solo a través de tu interpretación corporal. Pues intentemos dar un giro, ahora será que el público deba adivinar al animal que estés interpretando solo por su onomatopeya. De seguro muchos se reirán a carcajadas con este juego.

¿Cuál es el animal favorito de tus hijos? ¿Sabéis cuál es su onomatopeya?

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Los animales ayudan a los niños a superar desafíos

A ningún niño le gusta ir al dentista. Pero para alguien como Caroline, una niña autista de 7 años que tiene problemas con el procesamiento sensorial, incluso una visita de rutina al dentista puede ser un evento traumático. Hace dos años, “todos los olores y sonidos diferentes, junto con la cercanía de las personas, realmente la llevaron al límite”, recuerda su madre, Jaime. Caroline estaba tan asustada que cuando el dentista reclinó su silla, ella saltó por encima del respaldo y corrió hacia el estacionamiento”, relata Jaime. “Intentamos traerla de regreso, pero estaba tan alterada que el dentista no pudo hacer nada”.

Cuando Jaime, originaria de Coral Gables, Florida, le contó este episodio a la terapeuta ocupacional de Caroline, Willow Rossi, ella pensó: Cuando trabajé con Caroline incluimos a mi labradora negra, Tippy, que es lo que se llama un perro de servicio. Al parecer, Tippy ayudó a Caroline a permanecer calmada, entonces  ¿por qué no invitarla a su siguiente cita con el dentista? Dado que Tippy es un animal de servicio certificado tiene acceso completo a lugares públicos como tiendas, aviones y autobuses.

Para Jaime, esto tenía todo el sentido del mundo: “En general, Caroline estaba más feliz y más calmada cuando veía a Willow y a Tippy”, dijo. Caroline no gritaba, ni pegaba, ni se escapaba, como solía hacer con otros terapeutas. Al principio, su dentista se mostró reacio, pero después de un poco de insistencia de una madre decidida, Tippy fue invitada a acompañar a Caroline.

Y funcionó. “Caroline caminó feliz con Tippy hacia la sala de espera, y luego a la sala de exploración”, dice Rossi. “Tippy se recostó en la silla junto con ella mientras duró la revisión. Aunque Caroline estaba ansiosa, logró hacerlo”.

Los perros de servicio ayudan con la terapia

Un terapeuta como Rossi usa perros de servicio (enlace disponible solo en inglés), los cuales a menudo son descritos con el término genérico “perros de terapia”, como una herramienta para ayudar a los niños a alcanzar sus metas. Tippy sirve de impulso y motivación, al hacer que la terapia sea divertida y gratificante para los niños que se enfrentan a todo tipo de problemas psicológicos, incluidos el síndrome de Down, las discapacidades del aprendizaje, el TDAH y el autismo. Tippy anima también a los niños más grandes, quienes pueden aburrirse de la repetición de tener que acudir a las sesiones de terapia.

Por ejemplo, si Rossi está trabajando en las habilidades motoras finas, puede que le diga al niño que cepille los dientes o el pelaje de Tippy, o que utilice pinzas para darle de comer. El “juego de los bichos” consiste en quitarle las “pulgas” hechas de hilo o de pelusas a la paciente de cuatro patas.

Otra tarea de motricidad fina que además aumenta la fuerza central (del torso) es un juego de abdominales, en el que el niño recostado boca arriba debe extender sus manos hacia atrás por encima de su cabeza para alcanzar una golosina y al regresar a la posición de sentado dársela a Tippy. A Tippy también le encanta esconderse en la alberca de pelotas, lo cual anima a los niños a que la busquen. Ellos no tienen que saber que están recibiendo estímulo táctil y aumentando su conciencia corporal, simplemente lo hace más divertido.

Si Rossi quiere trabajar en la secuenciación, en el seguimiento de instrucciones y la memoria, entonces le pide al niño le dé una serie de indicaciones a la labradora. En la siguiente sesión, ella comprueba si el niño recuerda las indicaciones y agrega otras.

Los perros de servicio son solo uno de los muchos animales que son utilizados cada vez por más y más médicos y terapeutas para ayudar a los niños con sus desafíos de desarrollo, de aprendizaje y de conducta. Los perros están entrenados para cumplir muchos papeles diferentes, desde ayudar a los lectores reacios que se sienten más cómodos de leer en voz alta a un animal paciente que no los juzga, hasta brindar consuelo a aquellos que han enfrentado un desastre. En algunos juzgados están utilizando perros entrenados para calmar a los niños que han sufrido abuso y deben testificar en la corte, así como para que tengan un recuerdo positivo de la experiencia.

Diversión con caballos

Los caballos también desempeñan un papel importante en este movimiento. La hipoterapia (enlace disponible solo en inglés), derivada de la palabra “hippos” que en griego antiguo significa caballo, es una estrategia de tratamiento utilizada por terapeutas físicos, ocupacionales, del habla y el lenguaje en sesiones individuales. La hipoterapia puede usarse para ayudar a los niños desde los 18 meses, así como a los adultos que tienen retrasos en el desarrollo, lesiones cerebrales, discapacidades del aprendizaje, problemas sensoriales, autismo y otros desafíos.

También existe la equitación terapéutica, supervisada por un instructor certificado, en la que los niños trabajan en sus habilidades sociales, emocionales y físicas, a medida que aprenden cómo sentarse correctamente en la silla de montar, cómo usar las riendas para controlar al caballo, y cómo ir al paso y al trote.

Rose, una niña de 8 años, hace hipoterapia en GallopNYC (enlace disponible solo en inglés). Cuando esta niña que vive en Brooklyn fue diagnosticada a los tres años con problemas de procesamiento sensorial leves y bajo tono muscular en sus manos y torso, a su madre, Catherine, solo le llevó un viaje al establo para inscribirla en este curso adicional a su terapia ocupacional y su terapia física. Después de cinco años, Catherine reporta que “Rose tiene el control mientras monta a caballo. Aunque usualmente tiene una postura algo desgarbada, cuando monta se sienta tan recta como una puerta. Y claro, esto le da mucha confianza y satisfacción”. Lo mejor es la felicidad que Catherine ve en la cara de su hija cuando interactúa con los caballos: “Ella se preocupa profundamente por los animales, incluso más que por los humanos”.

Desarrollar la confianza

El sentido de domino es también muy valioso para los niños que tienen diagnósticos como trastorno reactivo del apego, trastorno bipolar, trastornos del aprendizaje y autismo, dice Michael Kaufmann, director de granjas y de vida silvestre en Green Chimneys (enlace disponible solo en inglés), una escuela terapéutica diurna y centro de tratamiento residencial en Putnam Country, Nueva York. “Te sientes genial cuando un caballo empieza a seguir tus indicaciones”, dice. “Un caballo de 1,500 libras está yendo a donde quieres ir tú. Puedes presumirles a tus padres, y la mayoría de tus amigos no lo habrán hecho”.

Al trabajar con caballos, los niños también aprenden sobre la disciplina. “Tienen que aprender a tolerar la frustración”, dice Kaufmann. “Tienes que ganar la confianza del caballo, y también escuchar atentamente las instrucciones de los adultos. En el establo, hay reglas muy claras y un código de conducta. Solo pueden darles tres raciones de granos, no dos, no cuatro”.

En Long Island, Elizabeth Mullen dice que los simples actos de peinar y arrear a los caballos han aliviado el TOC de su hija, Bailey. “Ese contacto físico la ha relajado”, dice Mullen de su hija de 11 años. “Solía tardar hasta dos horas para quedarse dormida. Después de haber convivido con los caballos por tres semanas, se calmó lo suficiente como para dormirse en menos de una media hora”. Y claro, el perro de servicio, Kirby, de su hermano autista, Cooper, “también la ha ayudado”.

Aunque hay poca investigación que respalde las afirmaciones terapéuticas de estos programas, el uso de los animales en la terapia ha existido desde el principio del psicoanálisis. Sigmund Freud permitía que sus dos chows, Lun y Jo-Fi, asistieran a sus sesiones, y admitía con “completa sinceridad que, a menudo, dependía de Jo-Fi para que lo ayudara a hacer un diagnóstico en términos del estado de salud mental de sus pacientes”.

Muchos padres no necesitan ser convencidos. Por ejemplo, Caroline, la niña que necesitó a la perra de su terapeuta ocupacional para poder acudir a una cita del dentista.

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