Cómo jugar con plastilina: 11 beneficios de jugar con plastilina para los niños

Cómo jugar con plastilina: 11 beneficios de jugar con plastilina para los niños

11 beneficios de jugar con plastilina para los niños

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Jugar con plastilina aporta muchos beneficios a los niños. Por medio de este material flexible los pequeños materializan las figuras que tienen en su imaginación, desarrollando la creatividad y la motricidad.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 24 octubre, 2022

Jugar con plastilina tiene grandes beneficios durante el proceso de crecimiento y educación de los niños. Con la plastilina los pequeños de la casa convierten en realidad todas las figuras o formas que tienen en su imaginación. En efecto, al cumplir el primer año de edad y bajo supervisión, los niños pueden jugar con ella.

De esta manera, comienzan a reconocer las texturas y practicar algunos movimientos de las manos, como aprender a agarrar o pasar un objeto de una mano a otra. A continuación, detallamos 11 beneficios de esta práctica para que la incluyas dentro de la rutina de juegos de tus hijos.

La plastilina

En Munich, Alemania, en 1880, un farmacéutico de nombre Franz Kolb se hizo eco de la queja de artistas que trabajaban con arcilla. Alegaban que el material se secaba demasiado rápido debido al frío. El inventor se dio a la creación de una masa moldeable que se hacía más blanda con el calor de las manos.

Diecisiete años después en Inglaterra, William Harbutt, un profesor de arte también sintió la necesidad de un material que brindara a sus estudiantes mejores oportunidades para el moldeado, que fuera liviano y no se secara tan rápido. Con sales de calcio, gelatina de petróleo y otros materiales hoy desconocidos, creó una masa grisásea que llamó y patentó en 1899 como “plasticina”.

La plastilina es hoy un plástico flexible que a todos los niños les agrada mucho manipular, ya que puede cambiar de forma, separarse y volverse a unir, sin cambiar en su composición original. Este material fue creado para sustituir la arcilla, la cual se seca y se compacta muy rápido.

La consigues en tiendas de diferentes colores. También, la puedes elaborar de forma casera con aceite, harina, sal, agua y colorante. Aunque para algunas madres representa una preocupación, porque jugar con plastilina significa ensuciarse o que se quede pegada en la ropa, para otras madres forma parte fundamental del aprendizaje.

En el mercado se consigue variedad de plastilinas no tóxicas, pero ninguna es comestible por su cantidad de sal y harina no cocida. Su consumo podría ir desde el empacho hasta el vómito o la diarrea.

11 beneficios de jugar con plastilina

Para nadie es un secreto que los niños siempre quieren experimentar y conocer cosas nuevas. Si tu pequeño ya tiene más de 1 año, la plastilina puede ser una muy buena opción para entretenerlo. Además de pasar un tiempo estimulando su creatividad, también estará beneficiando su desarrollo.

En relación a esto, una publicación de la Universidad de Stanford señala que interactuar con este material, contribuye al desarrollo cognitivo, la expresión artística, la conexión social y la satisfacción emocional. Suena interesante, ¿verdad? Sigue leyendo y conoce los beneficios principales de esta actividad.

1. Favorece la relajación

Su textura y color, sumado a la manipulación que se hace con las manos, ayuda a transmitir una sensación relajante.

Elaborar figuras con plastilina contribuye a la relajación de los niños cuando están demasiado inquietos, ya que para trabajar con este material deben estar sentados, concentrados y tranquilos. Así que, si tu hijo está muy ‘activo’, ayúdale a tener un momento de tranquilidad con este práctica.


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2. Desarrolla la motricidad fina

Según la publicación mencionada anteriormente, amasar, separar y luego unir la plastilina, son movimientos que colaboran con el aprendizaje de la escritura, amarrarse los zapatos o abotonarse la ropa. Además, mejoran la fuerza, destreza y agilidad de las manos, en especial de los dedos.

3. Ayuda a identificar los colores

Para algunos niños es un poco difícil el proceso de identificar los colores. En este sentido, jugar con plastilina es una actividad ideal para que conozcan los diferentes tonos como, por ejemplo, los primarios: azul, rojo y amarillo.

4. Contribuye a diferenciar cantidades

Las formas y figuras que se crean con las manos ayuda a comprender el concepto de proporciones y cantidad.

Además de aprender los colores, los niños, al moldear la plastilina, reconocen la diferencia de las porciones grandes o pequeñas. Así, poco a poco, irán mejorando la habilidad de comparar y la numérica. Para esto, es fundamental que guíes a tu pequeño en el proceso.

5. Desarrolla los sentidos

Cuando juegan con plastilina, los niños experimentan con varios sentidos a la vez: el olfato, porque generalmente la plastilina tiene un olor agradable; el tacto, ya que crea diferentes texturas cuando presionan el plástico y, por último, la vista, al formar e identificar las figuras que elaboran.

6. Impulsa la creatividad

Como dijo Picasso: “Todo niño es un artista. El problema es mantener esta habilidad una vez que crecemos”. En este sentido, los niños pueden crear todas las formas que imaginen al jugar con plastilina. Un pedazo de este material se puede convertir en cualquier cosa que pase por la mente del pequeño.

7. Fomenta el trabajo en equipo

Los deportes no son el único medio para fomentar el trabajo en equipo. Los juegos con plastilina también pueden hacerlo.

Jugar es ideal como actividad en grupo. Además de enseñarlos a compartir los materiales, realizar esta labor puede contribuir a que tu hijo se sienta impulsado a ayudar a otros integrantes a participar en la creación de nuevas figuras.

8. Refuerza la autoestima en los niños

Crear figuras de plastilina ayudaría a aumentar la autoestima de los niños. Se sienten satisfechos al terminar la actividad y ven su trabajo como una ‘obra de arte’ en los momentos en que otra persona los felicita por su creación. ¡No olvides darle la importancia que se merece!

9.

Incrementa la capacidad de concentración

Cuando los niños elaboran formas o figuras en plastilina tratan de hacerlo a la perfección, por esta razón, se mantienen concentrados por largo tiempo. Por eso, también es favorable para los padres, ya que no tienen que cambiar de actividad en poco tiempo para distraer al niño.


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10. Afirma su autonomía

En el momento que los niños elaboran sus figuras en plastilina, son ellos los que deciden cómo serán sus creaciones o qué colores son los que van a usar. De este modo, esta acción refuerza la capacidad de tomar decisiones y favorece la autonomía del pequeño.

11. Incrementa el lenguaje de los niños

Los juegos en plastilina podrían ayudar a ampliar el lenguaje de los niños, ya que tienen que aprender nuevos conceptos para poder expresar el significado de las figuras que hacen. Además, puedes aprovechar para enseñarle a diferenciar otros colores, aparte de los primarios.

Algunas recomendaciones

Como ves, la lista de beneficios es bastante extensa. Por todo ello, ¡pon a jugar con plastilina a los niños! Sin embargo, recuerda que siempre lo deben hacer bajo la supervisión de un adulto, ya que es muy probable que se quieran llevar este material a la boca e ingerirlo. La seguridad es lo primero.

En el mercado encontrarás opciones no tóxicas, pero igual puedes intentar con niños menores de tres años fabricar plastilina casera especial para ellos. Muy fácil, sólo necesitas harina, aceite, sal y agua. Ya te explicamos cómo.

Toma un envase donde preparar dos tazas de harina y una taza de sal; revuelves bien y sumas cuatro cucharaditas de aceite. Mezclas y finalmente añades una taza de agua. Al tener todos los materiales integrados lleva a una mesa enharinada para proseguir amasando, hasta tener una masa compacta y homogénea.

Divídela en bolitas y sigue amasándolas untándole de a poco colorante comestible. A cada bolita un color. Se conservan envueltas en papel film o en táper.

A la hora de moldear ten a mano en la mesa un poquito de harina porque tiende a pegarse en las manos. Por todo lo demás, funciona exactamente igual que las comerciales.

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Por qué jugar con plastilina es importante para el desarrollo de los niños

Una de las actividades favoritas de los niños de casi cualquier edad es hacer plastilina. Yo lo tengo comprobado con mis hijos: con un bloque de plastilina pueden pasarse la tarde entera, imaginando, jugando y creando todo tipo de cosas.

Pero la plastilina es mucho más que un simple juego de entretenimiento, y hoy te vamos a explicar los múltiples beneficios que tiene para los niños. ¡No lo dudes, y hazte con un kit de plastilina para jugar en familia!

Desarrolla su creatividad

Los niños son auténticos genios de la imaginación, pero con el tiempo y la educación que reciben en casa y en el colegio, esa creatividad va muriendo poco a poco. Por eso, los expertos aconsejan ofrecer a los niños todo tipo de materiales que les permitan crear de la nada, o dar forma a las ideas que tienen en su cabeza.

Entre estos materiales (siempre asegurándonos previamente de que sean seguros y aptos para los niños) estarían los rotuladores, lápices de colores, acuarelas, pintura de dedos, ceras… y, por supuesto, la plastilina.

Deja que se exprese libremente y que plasme sus ideas con ayuda de la plastilina. Sin juicios, sin órdenes, y sin dirigirle en su creación o en los colores que debe utilizar. Simplemente, respetando sus tiempos y no poniendo límites a su asombrosa imaginación.

Estimula sus sentidos

Ablandar y calentar con las manos un bloque de plastilina, amasarla, hacer palitos, redondearla, aplastarla… la manipulación de la plastilina permite al niño descubrir, a través del tacto, una amplia variedad de formas geométricas y texturas.

Pero hacer plastilina también estimula otros sentidos, como la vista (mediante los colores, por ejemplo) y el olfato, ya que, en general, el olor a plastilina es muy dulce, agradable y algo que solemos recordar toda la vida.

Aprende sobre geometría y colores

«¿Por qué no se mantiene en pie esta figura que acabo de modelar con plastilina?» Esta simple pregunta hace que el niño ponga en marcha su creatividad a la hora de resolver problemas y buscar soluciones, al tiempo que aprende sobre los volúmenes, tamaños y proporciones de las cosas.

Modelando con plastilina, los niños tendrán una idea mucho más clara acerca del tamaño de los objetos cotidianos, además de que a diferencia de lo que ocurre cuando dibujan sobre un papel, estarán trabajando en tres dimensiones, al dotar de volumen sus creaciones.

También aprenderán lo que ocurre con los colores cuando se mezclan entre sí, y las diversas tonalidades que va alcanzando la plastilina a medida que incorporamos nuevos tonos a nuestra mezcla.

Trabaja la motricidad fina

Las habilidades motoras finas implican el uso de todos los músculos de las manos. Fomentar la motricidad fina es importante para el desarrollo del niño, tanto a nivel cognitivo y emocional como social. Además, realizando tareas de motricidad fina, el niño pequeño estará preparando sus manos para introducirse, más adelante, en el uso de herramientas de escritura.

Pero modelar plastilina también fomenta el desarrollo de la coordinación entre las manos y la vista, mejora la fuerza de los músculos de la mano, la destreza y la agilidad de los dedos.

Tiene un efecto relajante

Hacer plastilina es, según los expertos, una de las actividades infantiles más relajantes y tranquilizadoras que hay, de ahí que sea recomendada para calmar la ansiedad, o para niños que sufren estres, están inquietos o incluso en casos de hiperactividad o TDAH.

Favorece su concentración

Al igual que ocurre con el ajedrez o, en general, con la práctica de cualquier actividad manual, hacer plastilina mejora la capacidad de concentración del niño, pues le ayuda a ponerse metas a corto y largo plazo (diseñar una figura), y concentrarse en su trabajo para acabarlo.

Además, trabajar con los cinco sentidos puestos en el desarrollo de una idea, mantiene al niño ocupado durante un largo periodo de tiempo, convirtiendo la actividad en algo motivante para él.

Mejora su autoestima

Y mientras el niño avanza en el diseño en plastilina de su idea, su autoestima irá en aumento, pues se verá capaz de diseñar todo aquello que se proponga, así como de buscar soluciones o alernativas a los problemas que puedan surgir.

Por otro lado, es importante que nosotros reforcemos su autoestima alabando su capacidad de esfuerzo, y poniendo en valor el trabajo realizado. Y es que no hay nada más valioso para un niño que el reconocimiento de sus seres queridos.

Favorece las relaciones sociales

Si las actividades con plastilina se realizan en grupo (entre hermanos, familiares, amigos…), el niño estará también fomentando sus habilidades sociales y de comunicación, pues al tiempo que juega, estará explicando a otros lo que hace, o incluso aprendiendo a expresar con palabras ciertas acciones relacionadas.

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