Ejercicios para empezar a leer: 14 juegos para enseñar a leer a los niños

Ejercicios para empezar a leer: 14 juegos para enseñar a leer a los niños

Ejercicios para desarrollar la velocidad lectora

Mucho se ha dicho sobre los beneficios de la lectura. La lectura desarrolla, hace más sabio, ayuda a comprender mejor temas aún desconocidos.

Siempre se ha valorado la capacidad no solo de leer, sino de leer rápido (esta habilidad se empieza a poner a prueba a partir de 1º de primaria). No se trata de una lectura rápida solo del resultado sin comprender la esencia de lo leído. Y sobre la capacidad de estudiar el contenido de un libro o artículo de manera profunda y significativa, pero solo más rápido de lo habitual.

La capacidad de leer rápidamente es necesaria para ahorrar su propio tiempo. Si lees al menos 2 horas a la semana, puedes ahorrar 7 horas.

Muchas personalidades destacadas han desarrollado la capacidad de leer rápidamente. Por ejemplo, el escritor Maxim Gorky pudo leer una página de revista en menos de un minuto.

La lectura rápida debe ser realizada por aquellos que no pueden mantener su atención mientras leen, porque no todos los libros son interesantes y emocionantes, y algunos son demasiado difíciles de entender. Y lo que es especialmente importante: la habilidad le enseñará a encontrar rápidamente palabras clave y tesis en un texto que tiene una baja densidad informativa.

La capacidad de leer rápidamente establece el éxito en una persona desde la infancia. Habiendo dominado la técnica de la lectura rápida, permanece para siempre y es imposible perderla con los años.

Para aprender a leer a alta velocidad, se proporcionan una serie de actividades y ejercicios.

8 EJERCICIOS DE VELOCIDAD DE LECTURA

1. Parada auxiliar

Al comando “Salta”, el niño comienza a leer el texto hasta que el comando “¡Alto!” Luego deja de leer y levanta la vista de la página. Das el comando “Salta” de nuevo. La tarea del niño es encontrar rápidamente el lugar donde se detuvo la última vez y comenzar a leer desde allí.

2. Lectura paralela

Se toman dos textos idénticos. Es más conveniente imprimir una historia corta de Internet, darle una hoja al niño y tomar la otra usted mismo. Dos libros idénticos servirán. Después de eso, comienzas a leer el texto en voz alta, y el niño se une y lee al mismo tiempo que tú, siguiendo la línea con tu dedo. Al leer, luego acelere, luego disminuya la velocidad, obligando al niño a cambiar la velocidad de lectura después de usted.

3. Gimnasia de articulación

Haz una selección de trabalenguas, proverbios, refranes e invita al niño a leerlos a diferentes velocidades, con distintas expresiones. Asegúrese de que el niño no se quede sin aliento, de modo que pronuncie claramente todos los sonidos, incluidas las terminaciones de las palabras.

4. Busca la palabra oculta

Pídale a su hijo que encuentre la palabra que ha adivinado en un texto desconocido. La tarea es encontrar la palabra oculta lo más rápido posible. Túrnense para convertir la búsqueda de palabras en un juego emocionante. Registre el tiempo de búsqueda por hora y seleccione textos de acuerdo con el nivel y la edad del niño.

5. Lectura con marcador

Invite al niño a leer el texto usando un marcador. Al mismo tiempo, debe cubrir con un marcador no la línea inferior, sino que ya lea las palabras. Gracias a este ejercicio, el niño aprenderá a no volver con la vista al texto leído anteriormente, y la velocidad de lectura aumentará.

6. Dictado visual

Tome un texto que consta de 5-6 oraciones. Cúbralo con una hoja de papel y muéstrele al niño solo la primera oración. Luego ciérrelo y pídale al niño que repita lo que leyó de memoria. Cuanto más exactamente reproduzca la oración, mejor. Después de eso, abra la segunda oración, luego la tercera, y así sucesivamente hasta el final del texto.

7. Al revés

Voltee el libro y pídale a su hijo que lo lea al revés. Al principio, esto puede ser difícil, pero gradualmente el niño aprenderá a reconocer la imagen holística de la palabra, incluso en una perspectiva tan inesperada.

8. Unión de palabras

Escriba de diez a doce palabras de tal manera que el comienzo de la palabra caiga en una tarjeta y el final permanezca en la otra. Baraje las tarjetas e invite al niño a encontrar y agregar palabras de ellas. Gradualmente, la tarea puede complicarse eligiendo palabras más complejas y dividiéndolas no en dos partes, sino en tres o cuatro. Este ejercicio ayuda a “terminar” la palabra por las primeras letras, acelerando el ritmo de lectura.

Consejo: La clave del éxito en el aprendizaje de la lectura rápida es la práctica constante. Es mejor hacer un horario claro para repetir ejercicios. Se recomienda practicar todos los días durante 1 hora, o 3-4 veces por semana durante 1,5-2 horas.

Si desarrolla la habilidad regularmente y no toma largos descansos en el aprendizaje, los resultados aparecerán en un mes: la velocidad de lectura aumentará a 300-500 palabras por minuto.

Lectura rápida para niños: ejercicios para desarrollar habilidades de lectura

Los niños modernos desde una edad temprana están sobrecargados de información gráfica. La mayoría de los niños de 3 a 4 años ya saben cómo usar teléfonos inteligentes y tabletas, jugar juegos móviles y ver dibujos animados. Como resultado, cuando llega el momento de aprender, tienen dificultad para percibir la información textual. Por desgracia, la mala técnica de lectura es un problema familiar para muchos padres de niños en edad escolar en la actualidad. Los niños leen con incertidumbre y a un ritmo lento, completan las tareas por mucho tiempo, lo que afecta negativamente su rendimiento académico general tanto en la escuela primaria como en los niveles medio y superior.

Entonces, ¿por qué necesitamos lectura rápida?

La lectura rápida es una habilidad que te permite percibir rápidamente información textual. Pero estamos hablando de la percepción del texto, y no de la deglución automática. La velocidad fenomenal sin comprensión de lectura no solo no ayudará en el aprendizaje, sino que perjudicará.

Los profesores entienden la lectura rápida como una habilidad formada en el procesamiento de material educativo. Esto significa que un estudiante con esta habilidad puede estudiar y asimilar rápidamente párrafos de libros de texto, artículos científicos y otra información educativa. Si el niño lee lento, tiene poco tiempo para analizar la información y completar la tarea (por ejemplo, al escribir un BUSCARV). Para que el estudiante se sienta seguro en el trabajo de control y verificación, para dominar con éxito el programa, necesita tener la habilidad de lectura rápida.

Además, existen varias ventajas más en el desarrollo de la técnica de lectura rápida por parte del alumno.

  1. Entrenamiento de la memoria. Un niño no solo puede recordar, sino también volver a contar grandes cantidades de información.
  2. Mayor interés por aprender , mayor confianza en uno mismo.
  3. Niño hace frente a la tarea mucho más rápido , lo que libera tiempo para pasatiempos, actividades interesantes, recreación.
  4. Desarrollo de la atención visual y la concentración .

¿Qué impide que un niño (y un adulto) lea rápido?

1. Espacio estrecho de percepción del texto (campo de visión). Para la mayoría de las personas, es de 4 a 5 cm. Esta es la cantidad de texto que una persona ve cuando lee. Para dominar la técnica de la lectura rápida, es necesario desarrollar la visión periférica y ampliar este espacio a 7-8 cm.

2. Regresión ocular. Este es un reflejo muy común: el movimiento de retorno automático de los ojos al texto ya leído. Después de leer parte del texto, una persona automáticamente mira hacia atrás y pierde tiempo. Es imposible prohibirse volver a un texto ya leído por fuerza de voluntad, esto requerirá entrenamiento.

3. Articulación. Cuando un niño está aprendiendo a leer, lee en voz alta, claramente y pronuncia las palabras en voz alta. El niño crece, pero se mantiene el hábito de pronunciar internamente el texto (ya veces moviendo los labios). En ciertas situaciones y en el futuro, esto puede estar justificado, por ejemplo, al leer poemas, cuando es importante sentir estrés lógico, hacer una pausa. Pero para una lectura rápida, no se necesita articulación.

5. Atención no desarrollada. Para comprender nueva información, para captar instantáneamente los pensamientos principales y secundarios al leer con fluidez, es necesario tener una mayor atención y no distraerse con factores externos.

Aprender a leer rápidamente

Ejercicio divertido:

1. “Carreras”

Este ejercicio le permite aumentar la velocidad de lectura y promueve el desarrollo del habla. Elija un poema favorito con su hijo y ofrezca leerlo varias veces, cada vez aumentando el ritmo tanto como sea posible.

2. Carta en una botella”

Cuéntale a tu hijo la historia de que una botella con una carta atrapada en el mar cayó en tus manos. Pero algunas letras fueron arrastradas por el agua y no será tan fácil leer el mensaje. El contenido de la carta puede ser cualquier cosa que elija, pero las letras deben “borrarse” dependiendo de qué tan bien lea el niño.

3. “Cabeza-cola”

Hay dos opciones para hacer este ejercicio. En la primera versión, el adulto lee el comienzo de la palabra y el niño debe encontrar su final (“cola”). Para hacer esto, debe recorrer el texto lo más rápido posible y encontrar la palabra necesaria. La segunda opción implica leer el comienzo de la oración al adulto y el niño necesita encontrar el final. Tal entrenamiento desarrolla perfectamente la capacidad de “escanear” el texto con los ojos y también aumenta la concentración (recuerde, ya dijimos lo importante que es esto).

4. “Primero y último”

Pida al niño que lea el texto para sí mismo, pero al mismo tiempo diga en voz alta la primera y la última letra de cada palabra. Luego déjale que te diga de qué se trataba el texto. El ejercicio le enseña a cambiar rápidamente la atención y realizar varias acciones simultáneamente (leer, comprender, memorizar).

5. Partizán

El niño lee el texto en voz alta. Pero, cuando un adulto pronuncia la palabra “Partizan”, el niño necesita llevarse un dedo a los labios (otra opción es llevarse un lápiz entre los dientes) y seguir leyendo en silencio. Al escuchar la frase “Partizan escapó”, el estudiante se quita el dedo de los labios o un lápiz y continúa leyendo en voz alta nuevamente. Este es un ejercicio útil para eliminar la pronunciación de las palabras durante la lectura.

No intentes hacer todos los ejercicios a la vez. Altérnalos, cambia, combínalos para que no molesten al niño. Lo principal es hacerlo poco a poco, pero con regularidad.

“Lectura rápida”: simuladores de la editorial “Planeta”

Una maravillosa ayuda para padres y maestros en el tema de enseñar a los escolares la técnica de lectura rápida son los simuladores de la editorial Planet. Al momento de la elaboración del artículo (fines de 2019-principios de 2020), la editorial ya ha publicado manuales para los grados 3 y 4 y se prepara para publicar manuales para los grados 1 y 2.

Estos manuales contienen textos de tareas inusuales, cuyo trabajo ayudará a los estudiantes a aumentar significativamente su velocidad de lectura. Haciéndolos, el niño aprenderá a leer sin articulación, a ver oraciones en su totalidad ya concentrarse en la lectura. Para cada texto, se ofrecen varias preguntas para evaluar la conciencia y tareas prácticas para consolidar las habilidades.

Un niño puede trabajar con simuladores tanto de forma independiente como con la ayuda de padres o maestros. Se invita al niño a marcar el tiempo y comenzar a leer el texto “para sí mismo”. Luego indique en una ventana especial cuánto tiempo pasó. Al día siguiente o al día siguiente, puedes repetir el ejercicio una y otra vez. Compruebe si puede leer el texto más rápido que antes. En el reverso de cada página hay un texto de “ayuda”, puede consultarlo cuando le resulte difícil leer “inusual” al principio.

Los textos son muy diversos, las tareas son inusuales y emocionantes, no dejarán que el estudiante se aburra y aumenten su interés en la lectura de libros en general. ¿Cuál es su singularidad? Aquí el alumno se encontrará con textos escritos “al revés”, textos “ruidosos” (con “telarañas” o “cuadrículas” superpuestas), sin espacios, con fuentes diferentes, deformados y muchos otros textos “con rarezas”.

Por ejemplo, consideremos una tarea del simulador de cuarto grado con texto “ruidoso” .

El texto del cuento se cierra con una “telaraña”. La lectura de dicho texto ayuda a expandir la visión periférica y previene la regresión de los ojos. Las líneas de telaraña se superponen de tal manera que atraviesan las palabras. Como resultado, el niño no tiene más remedio que leer frases y oraciones completas a la vez, ver tantas palabras como sea posible y adivinar cuáles son esas palabras. Además, la telaraña dificulta la lectura en general y se vuelve incómodo mirar hacia atrás.

Veamos otro ejemplo de este tutorial: texto con la parte superior de las líneas cerrada. Este ejercicio también amplía el campo de visión y evita la regresión.

Otra tarea hermosa es el texto usando diferentes fuentes . Puede preparar este tipo de ejercicio usted mismo eligiendo cualquier pasaje que desee. Para hacer esto, solo necesita escribir texto en diferentes fuentes en un editor de texto normal. ¡Y eso es lo que sucede! Por lo tanto, nuevamente luchamos con éxito contra la regresión de los ojos. Una nueva fuente en cada oración (o incluso en cada palabra) detiene automáticamente los ojos del lector.

Veamos otro ejercicio efectivo de eliminación de regresión usando un ejemplo de un simulador para el grado 3. Se invita al niño a leer el texto, comenzando por la última palabra de cada oración, es decir, no de izquierda a derecha, sino de derecha a izquierda. Dado que fisiológicamente siempre leemos de izquierda a derecha, entonces con la lectura “inversa”, los ojos ya no volverán a la derecha, porque no tenemos ese reflejo. ¡Compruébalo tú mismo!

Las tareas en los simuladores se organizan de simples a complejas. Veamos el ejercicio más difícil: texto con una red superpuesta. ¡Puede causar dificultades incluso para un adulto! Pero será muy interesante para un niño leer ese texto, esta es una excelente motivación para leer en general, y no solo en el marco del simulador.

¡Importante! ¡No olvide que el niño debe leer todos estos textos “para sí mismo”, no en voz alta y ni siquiera en un susurro! Recuerda que cualquier pronunciación reduce significativamente la velocidad de lectura.

Memo a los padres

1. Es muy importante comprobar la comprensión lectora, especialmente después de realizar ejercicios de supresión de articulaciones.

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