Libido y embarazo: Deseo sexual en el embarazo: ¿aumenta o disminuye?

Libido y embarazo: Deseo sexual en el embarazo: ¿aumenta o disminuye?

Deseo sexual en el embarazo: ¿aumenta o disminuye?

Son muchos los síntomas (y las molestias) que pueden surgir a lo largo del embarazo; aunque es cierto que es bastante más común que ocurran durante los primeros meses, y que luego disminuyan en intensidad, lo más habitual es pensar en síntomas típicos como mayor sensibilidad en los senos, cambios de humor, cansancio y fatiga, falta de energía, náuseas matutinas y vómitos. Sin embargo, también ocurre un cambio igualmente común o habitual, aunque menos conocido: un aumento o disminución de la libido.

Debemos tener la seguridad de que los cambios que ocurren en el deseo sexual a lo largo del embarazo son absolutamente normales. Hay momentos, por ejemplo, en los que la libido aumenta de forma considerable, mientras que en otras etapas del embarazo puede no apetecer absolutamente nada. En definitiva, lo más probable es que la embarazada note cómo la libido aumenta, disminuye y fluye de forma diferente a lo largo del embarazo.

En cualquier caso, no existe una certeza real de que el embarazo pueda influir en un aumento o en una disminución en sí de la libido. Principalmente porque se trata de algo que depende específicamente de las distintas fluctuaciones hormonales, y del resto de síntomas y molestias que tenga la mujer a lo largo de la gestación.

Por ejemplo, no es lo mismo que prácticamente no surjan incomodidades típicas como las náuseas matutinas o el cansancio extremo, a que la futura mamá curse durante toda la gestación con cuadros vagales.

¿Cuáles son las causas de los cambios de libido durante el embarazo?

Efectivamente, tal y como ocurre con la mayoría de los cambios que ocurren en el cuerpo de la mujer durante la gestación, las hormonas propias del embarazo pueden llegar a influir muchísimo.

Los niveles fluctuantes y cambiantes tanto del estrógeno como de la progesterona pueden ocasionar cambios en el deseo sexual.

Eso sí, también debemos tener en cuenta otro aspecto fundamental: muchas de las molestias que surgen durante los primeros meses de embarazo, como ocurre con las náuseas y la fatiga, también pueden acabar afectando a la libido, sobre todo de forma negativa.

Posteriormente, a medida que el embarazo avanza, el estrés o la ansiedad (especialmente cuando la fecha probable de parto se acerca), y el aumento de peso, igualmente podrían influir en el deseo sexual, reduciéndolo.

Generalmente, ¿aumenta la libido o disminuye durante el embarazo?

Como ocurre incluso con los síntomas y las molestias más intensas de la gestación, lo cierto es que lo más habitual es que el deseo sexual fluya y cambie a medida que se avanza. Por ejemplo, algunas mujeres pueden encontrar que su deseo sexual durante el embarazo aumenta de manera considerable, aún cuando esto no sucediera en una gestación anterior. Pero otras embarazadas pueden ver cómo se reduce. No obstante, todo depende de cada etapa y del estado general de la futura mamá en sí.

Por ejemplo, es más probable que la libido tienda a aumentar e incluso a acelerarse a lo largo del segundo trimestre, justo en el momento en el que las náuseas matutinas empiezan a disminuir y la futura mamá tiende a tener más energía. Pero, como te hemos comentado, la realidad es que cada mujer es diferente, aunque si el deseo sexual aumenta durante este trimestre, lo más probable es que continúe hasta el día del parto.

A lo que puede surgir una pregunta común: ¿demasiadas relaciones pueden ser malo para el bebé o para la futura mamá? Siempre y cuando el médico no haya indicado lo contrario, lo cierto es que no tendría por qué haber ningún tipo de problema. Al contrario, algunos estudios muestran que aquellas parejas que son sexualmente más activas durante la última etapa del embarazo podrían tener más probabilidades de tener un parto a término, reduciéndose con ello el riesgo de parto prematuro.

No obstante, aunque el sexo es beneficioso para la mayoría de embarazadas, siempre es buena idea consultar antes al médico, en especial si ha surgido alguna complicación. En estos casos, cuando la libido empieza a aumentar, si el médico ha aconsejado abstenerse de tener relaciones sexuales por una razón en concreto o durante un período de tiempo determinado, lo más recomendable es preguntarle aquellas dudas que se puedan tener al respecto. Principalmente porque conocer los detalles sobre si el sexo es o no seguro durante el embarazo permitirá disfrutar más sobre él, sin preocuparnos por ningún daño al bebé.

¿por qué aumenta o disminuye?

¿Desde que estás embarazada, tu deseo sexual está bajo mínimos? O, por el contrario, ?tus relaciones sexuales son pletóricas como nunca? Te explicamos cómo cambia la libido en los tres trimestres del embarazo. ¡Este tema es muy interesante y no te lo deberías perder!

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Temas en este artículo

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  • Una libido diferente en cada trimestre de embarazo
  • Hormonas: culpables de la falta de libido en el primer trimestre
  • Segundo trimestre: ¡más placer que nunca!
  • Tercer trimestre: el peso y el volumen se dejan notar
  • Los miedos y prejuicios que dejan la libido por los suelos

La libido en el embarazo es una cuestión que preocupa a muchas futuras mamás, que, a pesar de estar viviendo un embarazo plácido, pueden notar una falta de deseo importante, debido, en parte, a los cambios hormonales propios de la gestación y, en parte, a los miedos, prejuicios o falsas creencias que puedan albergar.

Pero, ¿es normal que la libido decaiga durante el embarazo? ¿Se puede hacer algo para aumentarla? O, por el contario, ¿puede acentuarse el deseo, la calidad de las relaciones e, incluso, la intensidad de los orgasmos cuando estás esperando un bebé? La respuesta, con toda probabilidad, es sí a todo. Te explicamos el porqué de cada caso.

(Te interesa: Hacer el amor cuando estás embarazada)

Una libido diferente en cada trimestre de embarazo

Es importante señalar que la futura mamá, como mujer que es, puede sufrir oscilaciones significativas del deseo sexual a lo largo del embarazo, en función de sus condiciones físicas y psicológicas. Tan normal es tener falta de libido como un deseo más acentuado de lo habitual, y todo tiene su explicación.

Hormonas: culpables de la falta de libido en el primer trimestre

  • En el primer trimestre de embarazo, la falta de libido se suele deber a la “tormenta hormonal” que vive la embarazada en su organismo. Su cuerpo se está preparando a marchas forzadas para alojar a un invitado de lujo: el futuro bebé. Y, para ello, requiere cambios hormonales que hacen posible, entre otras cosas, el desarrollo del embrión y, posteriormente, del feto, así como la formación de la placenta, que no es poca cosa.
  • Como consecuencia de estos cambios drásticos en la organización hormonal, la mamá suele tener náuseas en el embarazo y sentirse muy cansada y fatigada durante las primeras semanas de embarazo, además de tener sueño a todas horas, por lo que, quizás, en lo último que piensa es en tener relaciones sexuales.
  • ¡No te preocupes! Se trata de un estado pasajero que dará paso al trimestre “estrella” para el amor, el segundo.

Segundo trimestre: ¡más placer que nunca!

Si el primer trimestre es de asentamiento y aceptación del propio embarazo, el segundo trimestre es, sin duda, el mejor para subir la libido. ¿Por qué?

  • La futura mamá ya es muy consciente de su embarazo, las náuseas y el cansancio ya han remitido, y la embarazada se encuentra pletórica, con sus nuevas y sugerentes curvas, los pechos más turgentes y redondos que nunca y, sobre todo, una vagina más irrigada, debido al aumento de volumen del útero.
  • También favorece que la mujer esté más sensible y receptiva al placer. ¡No te extrañes si vives el orgasmo de tu vida cuando estás embarazada!

Tercer trimestre: el peso y el volumen se dejan notar

Estás llegando a la recta final, y el volumen y el peso de tu tripa se dejan notar. Ahora, resulta difícil encontrar una postura cómoda para hacer el amor.

  • Además, la altura del útero es tal, que tus órganos internos se han desplazado hacia arriba, como el estómago y los pulmones, que quedan más presionados. Como consecuencia, puedes sufrir molestias como ardor de estómago o sensación de falta de aire o fatiga al realizar un esfuerzo.
  • Con este panorama, es normal que la libido vuelva a descender, ya que tu organismo necesita descanso y, psicológicamente, te estás preparando para el parto, con la cabeza llena de tareas que debes dejar listas en poco tiempo.
  • Nuevamente, tu pareja y tú debéis permitiros esta disminución del deseo y probar, si os apetece, alternativas a las relaciones sexuales convencionales, como las caricias, la masturbación mutua, o bien el sexo oral. ¡Todo volverá a su sitio en su momento!
  • A pesar de todo, si no tenéis ningún problema y el deseo no falta, recuerda que hacer el amor cerca de la fecha prevista para el parto puede desencadenar las contracciones y la dilatación.

(Te interesa: Cuándo hay que renunciar al sexo en el embarazo)

Los miedos y prejuicios que dejan la libido por los suelos

No todo se debe a las hormonas y a los cambios fisiológicos de la embarazada. A veces, detrás de la falta de libido se esconden miedos y prejuicios que pueden ser difíciles de erradicar para los dos miembros de la pareja.

Sin ir más lejos, muchos futuros papás tienen miedo a hacer daño al bebé durante las relaciones, o bien, sobre todo el papá, puede tener una imagen distorsionada de su mujer embarazada, una especie de “halo de maternidad” que la vuelve intocable.

Se trata de exageraciones, claro está, pero son fruto de ideas y pensamientos que se adhieren a la mente, y no son fáciles de superar. 

……….

¿Has tenido un aumento de deseo sexual durante tu embarazo o, por contrario, tu libido ha decaído? ¡Déjanos tu comentario!

How does the libido work?

The term libido is commonly used to describe sexual desire or desire for sexual activity. Modern medicine recognizes the importance of libido as one of the key indicators of overall health and quality of life.

In the article we understand how the libido works, why it is for a person and why sometimes the libido changes.

Content

  • Evolution and libido
  • Which hormones regulate libido in women
  • What governs male libido
  • Neurotransmitters: libido in the head
  • Why libido increases
  • Why libido can decrease
  • Note

Evolution and Libido

Although the libido today is influenced by many factors, from psychological to cultural, its nature is evolutionary in origin.

Sex drive is a common trait in the reproduction of mammals and birds. The sexual activity of many species varies depending on the sexual cycle, that is, from periodically repeating changes in the body of females from one ovulation to another.

The fact is that the probability of conception is not uniform, but varies depending on the phase of the cycle. Man, for example, belongs to polyestrous animals, that is, species in which sexual cycles are repeated throughout the year. And although a person can conceive offspring on any day, the probability of fertilization is higher precisely on the days of ovulation. Libido these days is also, as a rule, increased.

Fluctuating libido is a mechanism that allows you to increase the frequency of sexual intercourse on the most favorable days for conception. Libido is an important force of natural selection, which encourages us to reproduce with maximum efficiency and pass our genetic material to the next generations, that is, to win the evolutionary lottery.

What hormones regulate libido in women

The main hormones that regulate sexual desire are sex hormones: estrogen, progesterone and testosterone. All three hormones are present in both male and female bodies. However, women have significantly less testosterone than men. Conversely, estrogen and progesterone are mostly female sex hormones.

In the first (follicular) phase of the menstrual cycle, several follicles grow and mature in the ovaries at once, the level of estrogen in the blood also increases. About a week before ovulation, a single dominant follicle is determined and continues to grow. The remaining follicles stop in their development and undergo the opposite — atresia. At the same time, the concentration of estrogen in the blood grows further, due to the production of the hormone by the dominant follicle. In the middle of the cycle, the follicle bursts, ovulation occurs — the release of the egg into the uterus through the fallopian tubes. After ovulation, estrogen levels gradually decrease.

Experiments have shown that both men and women rate photographs of women’s faces taken before ovulation as more attractive than photographs of the same women after ovulation.

Women’s libido is also strongest around ovulation, when estrogen is at its peak.

In addition, estrogen plays an important role in women’s health, energizes and enhances attractiveness.

After ovulation comes the second (luteal) phase of the menstrual cycle. In place of the bursting follicle, a corpus luteum is formed, which releases progesterone. If fertilization does not occur, then by the end of the menstrual cycle, the corpus luteum disintegrates, and progesterone levels fall.

Low estrogen levels and high progesterone levels at the end of the cycle lead to a decrease in libido. With the onset of menstruation, sexual desire increases again.

However, due to the fact that both progesterone and estrogen levels simultaneously decrease approximately one week before the end of the cycle, PMS symptoms may occur: swelling, bloating, lethargy, mood swings.

In women who take hormonal contraceptives, hormone fluctuations are less pronounced, so changes in libido are not so noticeable.

Some women who take oral contraceptives may not notice any change in sex drive, while others report decreased libido as an unwanted side effect.

What governs male libido

The main male sex hormone is testosterone. Its fluctuations can affect the level of sexual desire. Thus, a decrease in testosterone is associated with low libido.

But if in women hormonal fluctuations are extended for a long period (about a month), then in men changes occur more often: testosterone levels are usually elevated in the morning, and decrease in the evening. Therefore, sexual desire is also often higher in the morning and lower late in the evening. In addition to daily fluctuations, testosterone levels also change throughout life, reaching a maximum in adolescence with a gradual decrease after 30 years.

Testosterone is not the only fuel that fuels the male libido. Estradiol, the predominant form of estrogen, also affects sex drive.

In addition to testosterone, estradiol levels also affect libido. This is partly due to the fact that estradiol affects the areas of the brain that control sexual behavior, and partly due to the role of the hormone in the regulation of testosterone levels.

Sex hormones, their receptors and the aromatase enzyme are in a complex balance that regulates sexual behavior, erection, libido, as well as mood and mental state.

Neurotransmitters: libido in the head

The exact role of neurotransmitters, active brain chemicals, in sexual desire is not fully understood. But it can be noted that one of the “controlling” libido is a neurotransmitter and the hormone oxytocin. Oxytocin is called the hormone of love and affection because it is responsible for the positive emotions that a person experiences during the period of falling in love and at the peak of sexual desire. Oxytocin rises with arousal and orgasm.

Oxytocin is the hormone of love and affection. In women, nipple stimulation can cause a surge of oxytocin followed by arousal. In experiments on male rats, oxytocin has been shown to cause erection and ejaculation, and also increase sperm count.

One study showed that treating a patient with oxytocin nasal spray had a positive effect on libido, erection and orgasm. A little later, the successful experiment was repeated on 29 heterosexual couples. Participants reported that the introduction of the «love hormone» increased the intensity of orgasm and the satisfaction of partners after intercourse. In addition, participants were able to better share sexual desires and empathize with partners.

The effects were more pronounced in men. Men also noted higher levels of sexual satiety. However, the effect of treatment varied from small to moderate.

Another neurotransmitter that can influence libido is dopamine. Dopamine plays an important role in emotional behavior, attention, memory, reward and pleasure. Dopamine can affect testosterone levels, and testosterone can affect dopamine.

The neurotransmitter dopamine also affects libido. Sex hormones create conditions for increasing the synthesis of dopamine, and its release leads to an increase in sexual desire, by activating the right areas of the brain.

In men, one of the key areas of the brain responsible for sexual behavior is the medial preoptic area. Injections of substances that mimic the effects of dopamine into such an area in rats lead to an increase in sexual activity.

An increase in libido can also occur after administration of the dopamine precursor, L-DOPA. Conversely, the introduction of molecules that block the work of dopamine leads to a decrease in libido.

Why libido increases

Hypersexuality due to various causes is diagnosed in approximately 2% of the population. An excessively high libido can be caused by:

  • High levels of mood-regulating neurotransmitters such as dopamine and serotonin.
  • A side effect of certain drugs (including those that affect dopamine levels).
  • Damage to areas of the brain involved in sexual behavior (particularly in epilepsy).

Persistent sexual arousal that causes discomfort is a sign of hypersexual disorder.

There is a noticeable difference between high and too high libido. The cause for concern is the increase in sexual desire to a level that is out of control and interferes with daily life.

Why libido can decrease

A decrease in sexual desire is more common than an increase in it. Clinical criteria for diagnosing low libido have not been established, as there is a wide range of what is considered «low»: normal sexual desire for one person may seem high or low for another. However, the following symptoms are commonly mentioned:

  • Loss of desire for a partner.
  • Disinterest in masturbation.
  • Few or no sexual fantasies.
  • Anxiety about lack of interest in sex.

Persistent reluctance to have sex may be a sign of hypoactive sexual desire disorder — anaphrodisia.

Hormonal disorders are a common cause of anaphrodisia. Libido may decrease in response to changes in estrogen, progesterone, and testosterone levels. Testosterone is the prime suspect.

In the absence of testosterone in men, libido is low, while treatment of testosterone deficiency leads to normalization of libido.

Women may also experience decreased sexual desire due to low testosterone, but decreased estrogen is more likely to be the cause. This is what happens during menopause. In a 2008 study, 27% of premenopausal women and 52% of menopausal women experienced low sex drive.

In addition to hormonal fluctuations, anaphrodisia can be caused by:

  • Stress,
  • Diabetes,
  • High blood pressure,
  • Certain medications, especially antidepressants,
  • Alcohol abuse,
  • Smoking,
  • Underuse of drugs

In most cases, restoring libido can be achieved by making healthier lifestyle changes and reducing stress levels. Sometimes drug therapy is required to normalize hormonal balance.

Note

  • Libido has an evolutionary origin. It helps mammals, including humans, maximize the chance of having offspring.
  • The female libido is mainly dependent on progesterone and estrogen. In the first phase of the cycle before ovulation, there is a lot of estrogen, and little progesterone — libido is increased. In the second phase, estrogen becomes less and progesterone increases, so libido decreases.
  • Taking oral contraceptives may affect a woman’s libido.
  • Male libido is primarily controlled by testosterone. The highest level of the hormone is in adolescence, and after 30 years it gradually decreases. Following testosterone, libido may also decrease.
  • In addition to hormones, sexual desire is influenced by neurotransmitters: dopamine and oxytocin.
  • Increased or decreased libido are relative concepts. There are no single indicators for determining the «normality» of a libido: what is a «normal» sexual desire for one person may seem high or low for another.
  • Decreased libido — anaphrodisia — may be associated with stress, hormonal imbalance, bad habits, taking certain medications.
  • Increased libido may be a symptom of a hypersexual disorder or may occur after certain drugs, brain injury or damage, or neurotransmitter imbalance.
  • If the change in libido causes discomfort, you should consult a doctor.

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  • Roslan et al. The Bio-Psycho-Social Dimension in Women’s Sexual Desire: ‘Argumentum ad novitatem’. 2019
  • Motta-Mena, Puts. Endocrinology of human female sexuality, mating, and reproductive behavior. 2016
  • Roberts et al. Female facial attractiveness increases during the fertile phase of the menstrual cycle. 2004
  • Rastrelli et al.Testosterone and sexual function in men.2018
  • Oti et al. Systemic effects of oxytocin on male sexual activity via the spinal ejaculation generator in rats.

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