Poemas de gabriela mistral para niños: Los más bellos poemas de Gabriela Mistral para niños

Poemas de gabriela mistral para niños: Los más bellos poemas de Gabriela Mistral para niños

Los más bellos poemas de Gabriela Mistral para niños

El verdadero nombre de Gabriela Mistral era Lucila Godoy, y nació en 1889 en Vicuña, una pequeña ciudad al norte de Chile. Cuando era joven, su amado se suicidó al pensar que su nombre iba a quedar manchado por unos problemas en las cuentas de su empresa. Esto le llevó a escribir «Los sonetos de la muerte» con los que ganó los Juegos Florales de Santiago de Chile en 1914 y de ahí obtuvo fama nacional para después ser conocida a nivel internacional. Tanto que llegó a recibir el Premio Nobel de Literatura. 

Lucila o Gabriela, nunca tuvo hijos, pero son muchos los poemas que escribió en torno a la maternidad. Siempre tuvo un amor especial hacia los niños a quien dedicó algunos de sus poemas y rondas. Hemos recogido algunos de los poemas más bellos de Gabriela Mistral para niños, para que, tus alumnos o tus hijos puedan acercarse a la poesía de esta importante escritora.

Hemos recogido una serie de poemas cortos de Gabriela Mistral que hablan de la maternidad, la infancia y la naturaleza para que puedas acercar a tus hijos al maravilloso mundo de la poesía.

1. A Noel

¡Noel, el de la noche del prodigio,
Noel de barbas caudalosas,
Noel de las sorpresas delicadas
y las sandalias sigilosas!

Esta noche te dejo mi calzado
colgando en los balcones: 
antes que hayas pasado frente a ellos,
no viertas tus bolsones.

Noel, Noel, te vas a encontrar húmedas
mis medias de rocío,
mirando con ojitos que te atisban
las barbas de río…

Sacude el llanto, y deja cada una
perfumada y llenita,
con el anillo de la Cenicienta
y el lobo de Caperucita…

Y no olvides a Marta. También deja
su zapatito abierto.
Es mi vecina, y yo la quiero, desde
que su mamita ha muerto.

2. Botoncito

Yo tenía un botoncito
aquí, junto al corazón.
Era blanco y pequeñito
como el grano del arroz.

De la luz lo defendía
en la hora del calor.
Yo tenía un botoncito
apegado al corazón.

Fue creciendo, fue creciendo
y mi sombra la pasó.
Fue tan alto como un árbol
y su frente como el sol.

Fue creciendo, fue creciendo
y el regazo me llenó;
y se fue por los caminos
como arroyo cantador…

Lo he perdido, y así canto
por mecerme mi dolor:
«¡Yo tenía un botoncito
apegado al corazón!»

3. Con tal que duermas

La rosa colorada
cogida ayer;
el fuego y la canela
que llaman clavel;

el pan horneado
de anís con miel,
y el pez de la redoma
que la hace arder:

todito tuyo
hijito de mujer,
con tal que quieras
dormirte de una vez.

La rosa, digo:
digo el clavel.
La fruta, digo,
y digo que la miel;

y el pez de luces
y más y más también,
¡con tal que duermas
hasta el amanecer!

4. La cuna

Carpintero, carpintero,
haz la cuna de mi infante.
Corta, corta los maderos,
que yo espero palpitante.

Carpintero, carpintero,
baja el pino del repecho,
y lo cortas en la rama
que es tan suave cual mi pecho.

Carpintero ennegrecido,
fuiste, fuiste criatura.
Al recuerdo de tu madre,
labras cunas con dulzura.

Carpintero, carpintero,
mientras yo a mi niño arrullo,
que se duerma en esta noche
sonriendo el hijo tuyo…

5. Dame la mano

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más…

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más…

6. Canción quechua

Donde fue Tihuantisuyo,
nacían los indios.
Llegábamos a la puna
con danzas, con himnos.

Silbaban quenas, ardían
dos mil fuegos vivos.
Cantaban Coyas de oro
y Amautas benditos.

Bajaste ciego de soles,
volando dormido,
para hallar viudos los aires
de llama y de indio.

Y donde eran maizales
ver subir el trigo
y en lugar de las vicuñas
topar los novillos.

¡Regresa a tu Pachacamac,
En-Vano-Venido,
Indio loco, Indio que nace,
pájaro perdido!

7. Doña Primavera

Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!

Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo…

No cree al que le hable
de las vidas ruines.
¿Cómo va a toparlas
entre los jazmines?

¿Cómo va a encontralas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?

De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas…

Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación.

8. Verano

Verano, verano rey,
del abrazo incandescente,
sé para los segadores
¡dueño de hornos !Más clemente.

Abajados y doblados
sobre sus pobres espigas,
ya desfallecen. ¡Tú manda
un viento de alas amigas!

Verano, la tierra abrasa:
llama tu sol allá arriba;
llama tu granada abierta;
y el segador, llama viva.

Las vidas están cansadas
del producir abundoso
y el río corre en huída
de tu castigo ardoroso.

Mayoral rojo, verano,
el de los hornos ardientes,
no te sorbas la frescura
de las frutas y las fuentes…

¡Caporal!, echa un pañuelo
de nube y nube tendidas,
sobre la vendimiadora,
de cara y manos ardidas!

9. La lluvia lenta

Esta agua medrosa y triste,
como un niño que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece.

Quieto el árbol, quieto el viento,
¡y en el silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo!

El cielo es como un inmenso
corazón que se abre, amargo.
No llueve: es un sangrar lento
y largo.

Dentro del hogar, los hombres
no sienten esta amargura,
este envío de agua triste
de la altura.

Este largo y fatigante
descender de aguas vencidas,
hacia la Tierra yacente
y transida.

Llueve… y como un chacal trágico
la noche acecha en la sierra.
¿Qué va a surgir, en la sombra,
de la Tierra?

¿Dormiréis, mientras afuera
cae, sufriendo, esta agua inerte,
esta agua letal, hermana
de la Muerte?

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25 Poemas Cortos de Gabriela Mistral (para niños) – Randomeo

Si eres procedente de Chile, seguro conocerás a este icono de la poesía y la literatura de este país sudamericano.

Gabriela Mistral (1889 — 1957), que en realidad se llamaba Lucila Godoy Alcayaga, fue una poeta y diplomática chilena que dedicó gran parte de su vida a escribir poemas y relatos dirigidos al público infantil.

  • Artículo recomendado: «25 Mejores Poemas Cortos de la Historia (de distintos autores)»

Índice de contenidos

  • 1 Grandes poemas infantiles de Gabriela Mistral
    • 1.1 1. Apegado a mí.
    • 1.2 2. Doña Primavera
    • 1.3 3. La madre triste
    • 1.4 4. Con tal de que te duermas
    • 1.5 5. Promesa a las estrellas
    • 1.6 6. Obrerito
    • 1.7 7. La pajita
    • 1.8 8. El ángel guardián
    • 1.9 9. Verano
    • 1.10 10. Corderito
    • 1.11 11. Me tuviste
    • 1.12 12. Todo es ronda
    • 1.13 13. Dame la mano
    • 1.14 14. Riqueza.
    • 1.15 15. Amor, amor.
    • 1.16 16. La manca.
    • 1.17 17. Desvelada
    • 1.18 18. El amor que calla
    • 1.19 19. La mujer fuerte
    • 1.20 20. El Dios Triste.
    • 1.21 21. Viernes Santo.
    • 1.22 22. Volverlo a ver.
    • 1.23 23. El Pensador de Rodin
    • 1.24 24. Besos
    • 1.25 25. Devuelto

Gabriela Mistral es una de las pocos exponentes latinoamericanos que ha conseguido el Premio Nobel de Literatura. Y esto no es casualidad, porque sus poemas reflejan una inocencia que hasta un niño podría apreciarlos.

A continuación te ofrecemos una selección de los mejores poemas cortos de Gabriela Mistral.

1. Apegado a mí.

Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

  • Este poema claramente se recita desde la perspectiva de una madre, quien describe su relación con su hijo incluso desde que estuvo en su vientre. Como una prosa para arrullar a un niño recién nacido para que duerma sobre su madre.

2. Doña Primavera

Doña Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla
por esos caminos.
¡Va loca de soles
y loca de trinos!
Doña Primavera
de aliento fecundo,
se ríe de todas
las penas del mundo…
No cree al que le hable
de las vidas ruines.

¿Cómo va a tocarlas
entre los jazmines?
¿Cómo va a encontrarlas
junto de las fuentes
de espejos dorados
y cantos ardientes?
De la tierra enferma
en las pardas grietas,
enciende rosales
de rojas piruetas.

Pone sus encajes,
prende sus verduras,
en la piedra triste
de las sepulturas…
Doña Primavera
de manos gloriosas,
haz que por la vida
derramemos rosas:

Rosas de alegría,
rosas de perdón,
rosas de cariño,
y de exultación

  • Este es un poema que bien podría recitar un niño en una fiesta dedicada a la mencionada estación del año, e incluso en el día de las madres, amén de una celebración del mes floreado de la progenitoras. Toda una hermosa oda escrita en verso.

3. La madre triste

Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerme, duerme y en la noche
seas tú menos rumor
que la hoja de la hierba,
que la seda del vellón.
Duerma en ti la carne mía,
mi zozobra, mi temblor.
En ti cierren mis ojos:
¡duerma en ti mi corazón!

  • Este poema podría interpretarse como una madre que suplica a su hijo que duerma. Tal vez porque el niño representa una zozobra porque no puede dormir, o tal vez porque esté sufriendo y la madre espera que el sueño logre conciliar su dolor.

4. Con tal de que te duermas

La rosa colorada
cogida ayer;
el fuego y la canela
que llaman clavel;
el pan horneado
de anís con miel,
y el pez de la redoma
que la hace arder:
todito tuyo
hijito de mujer,
con tal que quieras
dormirte de una vez.
La rosa, digo:
digo el clavel.
La fruta, digo,
y digo que la miel;
y el pez de luces
y más y más también,
¡con tal que duermas
hasta el amanecer!

  • Otro verso dedicado a arrullar a un infante hasta que se duerma. Se expresa de forma simple y lleno de símiles y metáforas, para crear esta hermosa poesía. La cual es tan enternecedora y llevadera a la hora de recitar.

5. Promesa a las estrellas

Ojitos de las estrellas
abiertos en un oscuro
terciopelo: de lo alto,
¿me veis puro?
Ojitos de las estrellas,
prendidos en el sereno
cielo, decid: desde arriba,
¿me veis bueno?
Ojitos de las estrellas,
de pestañitas inquietas,
¿por qué sois azules, rojos
y violetas?
Ojitos de la pupila
curiosa y trasnochadora,
¿por qué os borra con sus rosas
la aurora?
Ojitos, salpicaduras
de lágrimas o rocío,
cuando temblais allá arriba,
¿es de frío?
Ojitos de las estrellas,
fijo en una y otra os juro
que me habéis de mirar siempre,
siempre puro

  • Otro verso escrito delicadamente, tan armonioso que hasta un niño pudiese leerlo sin fallar en alguna de las rimas. Corresponde a otro poema creado por la escritora que ha sido reconocido por su simpleza y por el arte que desprende en sus palabras.

6. Obrerito

Madre, cuando sea grande,
¡ay…, qué mozo el que tendrás!
Te levantaré en mis brazos,
como el zonda al herbazal.
O te acostaré en las parvas
o te cargaré hasta el mar
o te subiré las cuestas
o te dejaré al umbral.
¿Y qué casal ha de hacerte
tu niñito, tu titán,
y qué sombra tan amante
sus aleros van a dar?
Yo te regaré una huerta
y tu falda he de cansar
con las frutas y las frutas
que son mil y que son más.
O mejor te haré tapices
con la juncia de trenzar;
o mejor tendré un molino
que te hable haciendo el pan.
Cuenta, cuenta las ventanas
y las puertas del casal;
cuenta, cuenta maravillas
si las puedes tú contar

  • Un poema que puede ser dedicado de un hijo hacia su madre, puesto que habla precisamente de un niño que aspira a ser un héroe para su figura materna. Otro hermoso escrito especial para ser recitado en el día de las madres como una oda hacia ellas.

7. La pajita

Ésta que era una niña de cera;
pero no era una niña de cera,
era una gavilla parada en la era.
Pero no era una gavilla
sino la flor tiesa de la maravilla.
Tampoco era la flor sino que era
un rayito de sol pegado a la vidriera.
No era un rayito de sol siquiera:
una pajita dentro de mis ojitos era.
¡Lleguense a mirar cómo he perdido entera,
en este lagrimón, mi fiesta verdadera!

  • Un divertido poema infantil que sirve para introducir a los niños al mundo de la literatura. Corto y lleno de extenso léxico, es una forma de poner en práctica el lenguaje y el análisis de los textos literarios complejos como este.

8. El ángel guardián

Es verdad, no es un cuento;
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.
Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.
(No es un cuento, es verdad.)
Él tiene cuerpo, manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.
Hace más dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estrujas;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y brujas.
Es quien te ayuda a que cortes las rosas,
que están sentadas en trampas de espinas,
el que te pasa las aguas mañosas
y el que te sube las cuestas más pinas.
Y aunque camine contigo apareado,
como la guinda y la guinda bermeja,
cuando su seña te pone el pecado
recoge tu alma y el cuerpo te deja.
Es verdad, no es un cuento:
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van

  • Un bonito y excelente poema dedicado a que los niños sepan de que hay un protector que los cuida y protege. Otro verso destacado de la mencionada escritora chilena, específicamente realizado para la lectura infantil.

9. Verano

Verano, verano rey,
del abrazo incandescente,
sé para los segadores
¡dueño de hornos ! Más clemente.

Abajados y doblados
sobre sus pobres espigas,
ya desfallecen. ¡Tú manda
un viento de alas amigas !

Verano, la tierra abrasa :
llama tu sol allá arriba ;
llama tu granada abierta ;
y el segador, llama viva.

Las vidas están cansadas
del producir abundoso
y el río corre en huída
de tu castigo ardoroso.

Mayoral rojo, verano,
el de los hornos ardientes,
no te sorbas la frescura
de las frutas y las fuentes…

¡Caporal!, echa un pañuelo
de nube y nube tendidas,
sobre la vendimiadora,
de cara y manos ardidas!

  • Esta vez, la autora hace referencia hacia la estación del Verano. Donde realiza varias metáforas sobre el intenso calor que produce, sobre las personas, los cultivos y otra vegetación, como si se tratara de un horno imparable.

10. Corderito

Corderito mío,
suavidad callada:
mi pecho es tu gruta
de musgo afelpada.
Carnecita blanca,
tajada de luna:
lo he olvidado todo
por hacerme cuna.
Me olvidé del mundo
y de mí no siento
más que el pecho vivo
con que te sustentó.
Y sé de mí sólo
que en mí te recuestas.
Tu fiesta, hijo mío,
apagó las fiestas

  • Otro corto poema de la autora, dirigido a un público infantil como se puede leer. Es un verso simple y fácil de recitar. Por lo que como práctica literaria para un niño, será perfecto para iniciarlo en el mundo de las letras y otros saberes.

11. Me tuviste

Duérmete, mi niño,
duérmete sonriendo,
que es la ronda de astros
quien te va meciendo.
Gozaste la luz
y fuiste feliz.
Todo bien tuviste
al tenerme a mí.
Duérmete, mi niño,
duérmete sonriendo,
que es la Tierra amante
quien te va meciendo.
Miraste la ardiente
rosa carmesí.
Estrechaste al mundo:
me estrechaste a mí.
Duérmete, mi niño,
duérmete sonriendo,
que es Dios en la sombra
el que va meciendo

  • Un poema más dedicado a un niño y emitido desde el personaje de una madre. Una vez más, es una lírica para arrullar a un infante, cuya progenitora canta o manifiesta sobre todo el bien que tiene, gracias a que la tiene a ella.

12. Todo es ronda

Los astros son ronda de niños,
jugando la tierra a espiar…
Los trigos son talles de niñas
jugando a ondular…, a ondular…
Los ríos son rondas de niños
jugando a encontrarse en el mar…
Las olas son rondas de niñas,
jugando la Tierra a abrazar

  • Este corto poema es sencillo de leer e interpretar. Ya que simplemente es una manifestación artística, que hasta un niño puede leer con facilidad. Y se puede observar que hace comparaciones entre las rondas de niños y niñas, con respecto a otras cosas.

13. Dame la mano

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más…

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más

  • Aquí la autora habla sobre dos personas que se transforman en una a partir de una danza. Un poema perfecto para que los niños empiecen a entender el romanticismo a partir de la expresión literaria, de una manera simple.

14. Riqueza.

Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída:
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
y qué amada la espina!
Como el doble contorno
de dos frutas mellizas,
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida

  • Esta es otra muestra de cómo los niños pueden entender fácilmente el romanticismo en la literatura, gracias a un corto poema lleno de símiles y metáforas. Para practicar la composición poética con sencillas palabras.

15. Amor, amor.

Anda libre en el surco, bate el ala en el viento,
late vivo en el sol y se prende al pinar.
No te vale olvidarlo como al mal pensamiento:
¡lo tendrás que escuchar!

Habla lengua de bronce y habla lengua de ave,
ruegos tímidos, imperativos de amar.
No te vale ponerle gesto audaz, ceño grave:
¡lo tendrás que hospedar!

Gasta trazas de dueño; no le ablandan excusas.
Rasga vasos de flor, hiende el hondo glaciar.
No te vale decirle que alberga rehúsas:
¡lo tendrás que hospedar!

Tiene argucias sutiles en la réplica fina,
argumentos de sabio, pero en voz de mujer.
Ciencia humana te salva, menos ciencia divina:
¡le tendrás que creer!

Te echa venda de lino; tú la venda toleras;
te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir.
Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras
¡que eso para en morir!

  • Este es un poema un poco más complejo, para el entendimiento de niños un poco más grande. Lo que no quita que sea una posibilidad para introducirlos en el mundo de la poesía. De esta forma, aprender nuevas palabras y rimas será un poco más didáctico.

16. La manca.

Que mi dedito lo cogió una almeja,
y que la almeja se cayó en la arena,
y que la arena se la tragó el mar.
Y que del mar la pescó un ballenero
y el ballenero llegó a Gibraltar;
y que en Gibraltar cantan pescadores:
-«Novedad de tierra sacamos del mar,
novedad de un dedito de niña.
¡La que esté manca lo venga a buscar!»

Que me den un barco para ir a traerlo,
y para el barco me den capitán,
para el capitán que me den soldada,
y que por soldada pide la ciudad:
Marsella con torres y plazas y barcos
de todo el mundo la mejor ciudad,
que no será hermosa con una niñita
a la que robó su dedito el mar,
y los balleneros en pregones cantan
y están esperando sobre Gibraltar

  • Otro divertido verso infantil, el cual puede ser fácilmente ilustrado por la mente de cualquier niño que llegue a leerlo. Además, cuenta con una pegajosa rima que de seguro disfrutarán recitar.

17. Desvelada

Como soy reina y fui mendiga, ahora
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»

Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?»

  • Un corto poema que puede explicarle a un niño sobre una pérdida, gracias a la simpleza del verso y a la facilidad de rima que sostiene la autora. Un poema un poco más adulto que los anteriores.

18. El amor que calla

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

  • Otro corto poema que puede dar luces a un menor de edad sobre el mundo del romanticismo y las pérdidas amorosas en la literatura. Gracias a la expresión simple de la autora, se pueden entender los acontecimientos que suceden.

19. La mujer fuerte

Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días,
mujer de saya azul y de tostada frente,
que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía
vi abrir el surco negro en un abril ardiente.

Alzaba en la taberna, honda, la copa impura
el que te apegó un hijo al pecho de azucena,
y bajo ese recuerdo, que te era quemadura,
caía la simiente de tu mano, serena.

Segar te vi en enero los trigos de tu hijo,
y sin comprender tuve en ti los ojos fijos,
agrandados al par, de maravilla y llanto.

Y el lodo de tus pies todavía besara,
porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara
¡y aún te sigo en los surcos la sombra con mi canto!

  • Otra muestra de poesía de la autora en cuestión, la cual también resulta ideal para el entendimiento infantil pero en un mayor grado de análisis de los textos literarios.

20. El Dios Triste.

Mirando la alameda, de otoño lacerada,
la alameda profunda de vejez amarilla,
como cuando camino por la hierba segada
busco el rostro de Dios y palpo su mejilla.

Y en esta tarde lenta como una hebra de llanto
por la alameda de oro y de rojez yo siento
un Dios de otoño, un Dios sin ardor y sin canto
¡y lo conozco triste, lleno de desaliento!

Y pienso que tal vez Aquel tremendo y fuerte
Señor, al que cantara de locura embriagada,
no existe, y que mi Padre que las mañanas vierte
tiene la mano laxa, la mejilla cansada.

Se oye en su corazón un rumor de alameda
de otoño: el desgajarse de la suma tristeza;
su mirada hacia mí como lágrima rueda
y esa mirada mustia me inclina la cabeza.

Y ensayo otra plegaria para este Dios doliente,
plegaria que del polvo del mundo no ha subido:
«Padre, nada te pido, pues te miro a la frente
y eres inmenso, ¡inmenso!, pero te hayas herido

  • En este poema, la escritora introduce al personaje de Dios, como una muestra perfecta de su representación en la literatura lírica. Para el fácil entendimiento de aquellos menores de edad que se están introduciendo en el mundo de las letras.

21. Viernes Santo.

El sol de Abril aún es ardiente y bueno
y el surco, de la espera, resplandece;
pero hoy no llenes l’ansia de su seno,
porque Jesús padece.

No remuevas la tierra. Deja, mansa
la mano y el arado; echa las mieses
cuando ya nos devuelvan la esperanza,
que aun Jesús padece.

Ya sudó sangre bajo los olivos,
y oyó al que amó que lo negó tres veces.
Más, rebelde de amor, tiene aún latidos,
¡aún padece!

Porque tú, labrador, siembras odiando
y yo tengo rencor cuando anochece,
y un niño hoy va como un hombre llorando,
Jesús padece.

Está sobre el madero todavía
y sed tremenda el labio le estremece.
¡Odio mi pan, mi estrofa y mi alegría,
porque Jesús padece!

  • Este es un poema que puede ser abordado en las fechas santas. Y, con su fácil empleo de palabras, también para enseñarles a los niños como el tema de la religión es empleado como recurso literario en la poesía.

22. Volverlo a ver.

¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?

¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?

¿Bajo las trenzadoras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?

¡Oh, no! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!

¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!

  • Este poema se retratan las añoranzas de una forma más ambigua. Tal vez sería un buen ejemplo para interpretación poética en niños con edades más avanzadas.

23. El Pensador de Rodin

Con el mentón caído sobre la mano ruda,
el Pensador se acuerda que es carne de la huesa,
carne fatal, delante del destino desnuda,
carne que odia la muerte, y tembló de belleza.

Y tembló de amor, toda su primavera ardiente,
ahora, al otoño, anegarse de verdad y tristeza.
El «de morir tenemos» pasa sobre su frente,
en todo agudo bronce, cuando la noche empieza.

Y en la angustia, sus músculos se hienden, sufridores
cada surco en la carne se llena de terrores,
Se hiende, como la hoja de otoño, al Señor fuerte

Que le llama en los bronces… Y no hay árbol torcido
de sol en la llanura, ni leòn de flanco herido,
crispados como este hombre que medita en la muerte.

  • Otro poema un poco más avanzado para la lectura infantil.

24. Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenándose de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca

  • Una oda al acto de besar, realizado por la autora en su característico y hermoso verso.

25. Devuelto

A la cara de mi hijo
que duerme, bajan
arenas de las dunas,
flor de la caña
y la espuma que vuela
de la cascada…

Y es sueño nada más
cuanto le baja;
sueño cae a su boca,
sueño a su espalda,
y me roban su cuerpo
junto con su alma.

Y así lo van cubriendo
con tanta maña,
que en la noche no tengo
hijo ni nada,
madre ciega de sombra,
madre robada.

Hasta que el sol bendito
al fin lo baña:
me lo devuelve en linda
fruta mondada
¡y me lo pone entero
sobre la falda!

  • Un último poema, que detalla también la situación de una madre con su hijo.

Como se habrá podido detallar, cada uno de estos poemas de la mencionada autora están escritos de una manera tan simple que un niño los puede leer. Así, un niño puede comenzar a entrenar su lectura y su nivel de análisis a través de estos versos, para nutrirse y llegar a ser alguien más racional y sensible.

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Alberto Domínguez

Licenciado en Lenguas por la UPF. Especializado en Linguistica, Relaciones interculturales y fan de Tolstoi. Me gusta pasar el tiempo deborando libros y tratando de ser mejor persona. Participo en el eventos benéficos y me gusta escribir para Randomeo.

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Despair and tenderness. About the poetry and life of Gabriela Mistral | Translation fashion | Articles | Pechorin.

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Gabriela Mistral, Chilean poet and Nobel laureate (1945). She went from a simple teacher to the representative of Chile in the League of Nations. Her poetry intertwined the pain of loss, the bitterness of love, passion, maternal love and religious feeling. The image of Mistral is one of the symbols of Chilean culture. Daria Ledneva, abridged/free translation from English: Poetry Foundation, Gabriela Mistral, 2020.

Despair and tenderness. On the poetry and life of Gabriela Mistral

(Daria Ledneva, abridged / free translation from English: Poetry Foundation, Gabriela Mistral, 2020)


Gabriela Mistral is a Chilean poet and Nobel laureate (1945). She went from a simple teacher to the representative of Chile in the League of Nations. Her poetry intertwined the pain of loss, the bitterness of love, passion, maternal love and religious feeling. The image of Mistral is one of the symbols of Chilean culture.


Gabriela Mistral (1889-1957) Chilean poet and the only Ibero-American woman to win the Nobel Prize in Literature.

Mistral was called the poetess of despair and the voice of mercy and motherhood. Her poems and prose reflect different facets of love and passion: it is the love of mother and child, man and woman, man and humanity, soul and God.

All her life, Mistral stood up for democratic freedoms and spoke about the peace that not only Latin America, drowning in social, political and ideological conflicts, needs, but the entire planet. Mistral has always stood up for the oppressed and defended their rights: children, women, Native Americans, Jews, war victims, workers and the poor. Between 19From 24 to 1946 she represented Chile in various international organizations. Participated in the work of the League of Nations and the UN.

Spiritual life Mistral is a tireless mystical search for unity with the soul of the world. The poetry and prose of Mistral amaze with their emotionality. Mistral boldly departs from the traditions that prevailed in the literature of that time. It weaves love and jealousy, hope and fear, pleasure and pain, life and death, dream and truth, ideal and reality, matter and spirit.

The real name of the writer is Lusila Godoy. She was born April 7, 1889years in the small town of Vicullo and grew up surrounded by orchards and hills. Her father loved an easy and free life, he left the family when the girl was about three years old. When he did come, he read poetry to his daughter and sang with the guitar. It was from her father that Mistral inherited her love of poetry and the spirit of a nomad. Her mother instilled in her a love for the family and the Motherland and ignited in her a passionate desire to succeed. And, of course, the future poet was greatly influenced by her grandmother, with whom the girl memorized passages from the Bible.

Mistral spent her childhood in paradise. But from there she was expelled when she had to go to the city school. Her life was filled with suffering, all illusions were destroyed. Mistral felt like an exile for the first time, and this feeling will be reflected in her work. Then Mistral also knew injustice: she was accused of stealing school materials, which she, of course, did not do.

From the age of 16, Mistral worked as a teacher. I had to help my mother support the family.

Mistral quickly made a career in education. For work, she traveled a lot and was able to get to know her country better.

She met Pedro Aguirre Cerda, an influential politician and reformer (he would be President of Chile from 1938 to 1941). In 1918, while minister of education, Aguirre Cerda appointed Mistral as director of a girls’ high school in Punta Arenas, the southernmost Chilean port on the Strait of Magellan. It was a very responsible position! The city is practically cut off from the rest of the country, and most of the population are immigrants.

Long winter nights reigned here, winds raged. Longing for the family and a difficult stay «at the end of the world» inspired Mistral to write a series of poems «Landscapes of Patagonia» («Paisajes de la Patagonia»). The lyrical hero of this cycle is an exhausted man, choked with despair.

After two years in Punta Arenas, Mistral was transferred to the position of director in the city of Temuco, which was located in the heart of the Indian territory (the population of Chile is made up of descendants of Europeans, Indians and mestizos). Mistral was struck by the atrocities faced by the Indians. It was here that «Poems of the Saddest Mother» («Poemas de la madre más triste») were born.

In 1921, Mistral reached the top position in the Chilean education system. She was appointed director of the newly established School for Girls No. 6 in Santiago, in the capital, the center of literary and cultural life.

All these years, Mistralne not only made a career, but also did a lot of literature. Her name became widely known, and several of her works were included in the school curriculum. During this time she became interested in Eastern religions, converted to Buddhism and became an active member of the Chilean Theosophical Society.

Since 1908, she has been using the pseudonym Gabriela Mistral. According to one version, she combined the names of her favorite writers Gabriel D’Annunzio (Italian writer) and Frederic Mistral (French poet, Nobel laureate). According to another version, the name is a reference to the archangel Gabriel, and mistral is the name of the cold wind in the Mediterranean lands. She combined the fiery spiritual power of the archangel and the earthly power of the wind.

A great shock awaited her in 1909: her lover Romelio Ureta committed suicide. This grief was reflected in the verses of the «Sonnet of Death» («Sonetosdelamuerte»), which tells about love, jealousy and the reunion of lovers after death. This cycle was awarded the «Flower Games» award. The Chilean literary scholar Sedomil Goik notes that the «Sonnets of Death» opened a new page in Chilean literature.

In 1922, her first collection, Despair (Desolación), was published. The poem «Pain» («Dolor») describes a love story, at the end of which the beloved commits suicide. It is believed that because of this tragedy, Mistral never married. Unspent tenderness, seeking an outlet, fills her poetry. The lyrical heroine finds solace in caring for other people’s children. In the poem «The child became alone» («Elniñosolo»), a woman heard crying in a neighboring hut. She enters the house and finds a baby with no one to take care of, and she sings a lullaby to him. At 19In 24, the collection «Tenderness» («Ternura») was released.

In 1922, the Mexican writer José Vasconcelos, secretary of public education in the Mexican government, invited Mistral to work. On the way to Mexico, Mistral spent several days in Havana (Cuba), where she lectured.

Mexico has recently gone through a civil war and revolution. Mistral helped establish the education system. The poet got acquainted with Mexican culture and history and wrote a series of articles about the country. Later, she would write many more articles about life in Latin America, the purpose of which would be to draw the attention of the Latin American public to the problems of their own world.

While Mistral was working in Mexico, Despair was published in New York. Texts from it used to be published in separate publications in periodicals. But when in New York Frederico de Onis (a well-known critic and literary critic) gave a lecture on the work of Mistral, the audience found that it was impossible to get and buy a collection anywhere, because it simply did not exist! Then a group of students took the initiative, collected materials and published the first collection of Mistral — «Despair». This spontaneous decision by admirers of the poet’s talent speaks volumes.

In 1924 Mistral finished her work in Mexico and went on a journey. She has traveled to the US, Europe, Brazil, Uruguay and Argentina. Returning to Chile, she settled in her native land, retired, took up an orchard, and returned to Catholicism.

But soon Mistral again left for Europe, this time as secretary of the Latin American section of the League of Nations in Paris. She met many prominent literati and also began publishing classics of Latin American literature translated into French.

One of the most joyful events in Mistral’s life happened in France: she met her nephew. She was living in a small village in Provence when her stepbrother (the son of her prodigal father) showed up and brought his four-year-old son Juan Miguel with him. The child’s mother had recently died, and Mistral took the boy to her and began to take care of him.

A few months later, in 1929, Mistral received news of the death of her mother, whom she had not seen for four years. She expressed the pain of loss in a series of poems «The death of my mother» («Muerte de mi madre»).

In 1930, the government of General Carlos Ibáñez suspended Mistral’s pension, leaving her destitute. Latin America of the twentieth century is rich in dictators and tyrants, and Carlos Ibanez is one of them. The Chilean dictator was called the «Mussolini of the New World».

To earn a living, Mistral wrote a huge number of articles, as well as taught literature and lectured on Latin American culture. In 1933 she went to Puerto Rico to teach at the University of Rio Piedras. In June of that year, she received a consular post in Madrid. But soon, due to political games, the Chilean government asked Mistral to vacate the seat, and Mistral left Spain forever.

In 1938, Mistral’s third collection Tala was published. The poet sings of the beauty of the world and addresses the hopes and dreams of the human heart. The poems are divided into three parts: «Matter» («Materias»), poems about bread, salt, water, air; «Tierra de Chile» and «America»

The war years became a troubled time for Mistral. She was afraid that her nephew might join the fascist movement, and went with him to Brazil. At 19At the age of 41, she was struck by the suicide of friends — the family of the Jewish writer Stefan Zweig. And on the night of August 14, 1943, her nephew died of arsenic poisoning. The police determined that it was a suicide, but Mistral did not believe this and believed that one of her school friends had killed her nephew. At the time, there was tension over racial and cultural differences.

Mistral suffered all these losses very hard. It seemed that there was no joy to be found in life. Mistral composed a series of prayers in the name of her beloved nephew. She found comfort in the thought that his spirit was always there and after death they would be together again.

In 1945, Mistral was awarded the Nobel Prize, and the Brazilian poet attended the ceremony in Sweden.

Not wanting to live in the country where her nephew died, Mistral first settled in Los Angeles, and then bought a house in Santa Barbara with the money from the Nobel Prize. However, by nature, Mistral is a nomad who is always looking for a better place. And in 1948 she moved to her beloved Mexico. But then she moved to the USA again, in the early 1950s she lived in Italy, in Naples, but again returned to the USA and spent her last years on Long Island.

She worked on two major projects: Poema de Chile and the latest book of poems, Lagar.

In the «Chilean Poem» the ghost of the lyrical heroine returns to her native land for the last time to meet her creator. The heroine regrets that she lived half her life away from her homeland, and tries to reconcile the love for her native land and that human weakness that constantly called her on her way. She is looking for peace and happiness. It connects the spiritual and the material: the search for unity with the creator and the glorification of the material beauty of the world. The poem was not finished, at 1967, it was published on the basis of several drafts.

At the end of 1956, Mistral was diagnosed with pancreatic cancer in the last stage. A few weeks later, in the early hours of January 10, 1957, Mistral died in a hospital in Hempstead, Long Island. Her remains are buried in Monte Grande, her childhood village.

Interest in the work and personality of Gabriela Mistralne never faded away. The mistral is featured on the 5000 peso banknotes. Many schools and museums bear her name.

October 20192009, Chile experienced the most serious wave of protests in recent years. This movement was led by students and women, and Gabriela Mistral became their symbol.

Mistral’s poems were translated into Russian by Ovadiy Savich, Inna Lisyanskaya, Natalia Vanhanen.

El niño solo

Como escuchaseunllanto, me pareen el repecho

Unniño de ojosdulces me miródesde el lecho

¡Yunaternurainmensa me embriagócomo un vino!

La madre se tardó, curvadaen el barbecho;

el niño, al despertar, buscó el pezón de rosa

yrompióenllanto…Yo lo estreché contra el pecho,

Por la ventanaabierta la lunanosmiraba.

El niñoyadormía, y la canciónbañaba,

Comootroresplandor, mi pechoenriquecido.

Y cuando la mujer, trémula, abrió la puerta,

meveríaen el rostro tantaventuracierta

¡que me dejo el infanteenlosbrazosdormido!

The child was left alone

Hearing a soft cry, I turned off the road,

and saw a house and opened the door.

Towards — a childish look, trusting and strict,

and tenderness, like wine, turned my head.

Mother was late — work delayed;

the child was looking for the breast — he dreamed about it —

and started crying… I — pressed him to my chest,

and the lullaby itself was born.

The moon looked at us through the open window.

The child was already asleep; and how rich

suddenly my chest was from song and warmth!

And then the woman ran onto the porch,

but, seeing my happy face,

she did not take my child away from me.

Translated by O. Savich

Source: POETRY FOUNDATION.

Gabriela Mistral: «Mother of all Children»

Lucila de Maria del Perpetuio Socorro Godoy Alcayaga, abbr. Lusila Godoy Alcayaga (Spanish: Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga), commonly known under the pseudonym Gabriela Mistral (Spanish: Gabriela Mistral; 1889 — 1957) — brilliant Chilean poetess , teacher, diplomat, public figure, teacher, diplomat, public figure fighter for women’s rights, as well as the first Latin American Nobel laureate.

Her literary heritage is extensive: poetry and poems, lyrical prose and political notes, literary criticism and lullabies. «Mistral’s work is completely original, it has its own voice» , wrote the literary critic Margo de Vazquez.

Read or download (mobi, fb2, epub) poems by G. Mistral in Russian here.


Lusila Godoy Alcayaga was born on April 07, 1889 in the high Andean village of Vicuña (Spanish Vicuña) in the family of a village teacher Jeronimo Godoy Viyanueva, an Indian by origin, and Petronila Alcayaga de Molina, a simple woman from the Basques, or a washerwoman or cooks. The girl inherited most of the features from her father, who was a minstrel by vocation (Spanish: Pallador), i.e. composed poems for village holidays. It is known that, having a freedom-loving and artistic nature, he often left home, leading a wandering life in search of inspiration. He adored his only long-awaited daughter, composed lullabies for her, taught her to love nature, even specially planted a flower bed, which both looked after very touchingly. As soon as Lusila was 3 years old, her father once again left and never returned to the family.

In 1892, Lusila moved to the city of Monte Grande with her mother and Emelina, her older half-sister (on her mother’s side). After 9 years, they settled in the Chilean resort town of La Serena (Spanish: La Serena), where the sister got a job as a teacher. Lusila, following the example of Emeline, also dreamed of becoming a teacher and early began to be interested in politics. From the age of 16, without yet having a certificate, the girl began to teach at a provincial school. At the same time, she gradually began to publish her articles and poems in local newspapers.

In 1907, Lusila, grieving the death of a loved one, created her first serious poetic work, the tragic Sonnets of Death (Spanish: Sonetos de la Muerte; 1914). At the annual Chilean literary competition in the capital Santiago «Festival of Flowers», her «Sonnets» received the first prize, and the world found a new original poet, Gabriela Mistral — under this pseudonym, the young poetess released the first collection, fearing that love lyrics could negatively affect her pedagogical career. Under this pseudonym, taken in honor of her favorite authors — the Italian poet Gabriele D’Annunzio (Italian Gabriele D’Annunzio) and the Provencal lyricist Frederic Mistral (French Frederic Mistral) — the poetess was published in the future.

«Sonnets of Death» became a real event in the cultural life of Chile, they immediately drew attention to a simple rural teacher, opening the doors of the most prestigious publications for her. But the young woman continued to work in the provinces, trying to involve as many compatriots as possible in education.

In 1917, despite the absence of a university degree, the Minister of Education of Chile appointed Mistral to the post of director of the lyceum, first in Punta Arenas (Spanish Punta Arenas), then in Temuco (Spanish Temuco) — a city in the central, Indian part Chile. In Temuco, Gabriel met Pablo Neruda (Spanish: Pablo Neruda), the future Chilean poet and prominent political figure, who at the age of 16 was the president of the local literary society. Gabriela Mistral, appreciating the young man’s outstanding talent and trying to support the development of his poetic gift, opened him free access to the Lyceum library.

Soon the poetess got a teaching position at the Pedagogical Lyceum of Santiago, where she made a fast career; after some time she was appointed senior inspector, and then a teacher of history, geography and Spanish in Antofagasta (Spanish: Antofagasta), a port city in the north of the country.

In those years, the poetess bizarrely combined the features of a lonely and sad nature with the image of a cheerful, sometimes coquettish young woman.

In the capital, she met Federico de Onis (Spanish: Federico de Onís), professor at Columbia University, who contributed to the publication of the collection of poems Desolation (Spanish: Desolatsion; 1922), which vividly expressed the innermost suffering feelings of the poetess. Almost with a plea, turning to his reader, Mistral says: «May God forgive me this bitter book, and may people for whom life is sweet forgive me» . Already the first publication of the poems of the talented poetess outside of Chile brought her international recognition. Literary critics wrote that the appearance of a poet of such a level as Mistral is an “epochal event”, that her poems bear “the imprint of eternity. About 20 years later, Mildred Adams, an American critic of Spanish literature, wrote: Desolation is the tragedy of a woman who has lost her beloved; it is a desperate desire to have a child from a loved one. The themes of grief, universal anguish and despair are intertwined with a poignant love for nature and village children.

When the country passed a law banning teaching activities for those who did not have the appropriate education, Mistral resigned from the lyceum, but soon received an offer from the Mexican Minister of Education to develop a state school reform project. Living in Mexico, the poetess traveled a lot around the country, studied the history of the Indians.

From Mexico Gabriela Mistral went to the USA, from there to Spain, Italy and Switzerland. She returned to her homeland, met with the highest honors, she was appointed adviser on Latin American culture to the government.

The second poetry collection Tenderness (Spanish: Ternura), which was published in Madrid in 1924, was also a huge success. In the poems included in it, the poetess does not hide the grief of a lonely woman, deprived of the joy of motherhood. But here you can already feel the way out into the world of people: in addition to the theme of the fate of an individual, the motive of the unity of people already clearly sounds here.

According to the author’s own assessment, this book «can benefit children — it has a healthy spirit» .

In 1926, the poetess worked in Paris, in the Committee for Intellectual Cooperation of the League of Nations, dealing, in particular, with the selection of works by Latin American writers for publication in European countries.

In 1930 — 1931 she taught Latin American literature at Columbia University and lectured at the University of Puerto Rico and Middlebury College. At the same time, Gabriela did not leave her diplomatic career either: in 1932 she was the Chilean consul in Italy, and in 1934 in Spain.

But wherever life took her, she constantly thought and wrote about Chile, about the people and nature of her native country, she was a bright and worthy representative of the entire South American continent.

The next collection of poems, anti-fascist in spirit, «Destruction» (Spanish Tala), published in 1938, testifies to a significant expansion of the range of her worldview: the restless soul of the author absorbs the feelings of millions of ordinary Latin Americans. Gabriela Mistral, one of the first authors of South America, made the worldview of the Indians the property of world poetry, combining the traditions of Spanish versification with the fresh, original expressiveness of the Indian people.

A true masterpiece of her poetic heritage was the collection «Cutting the Forest» (Spanish: Explotacion de Arboles; 1938 g). This is one of the main books of Mistral, the Chilean poetess herself considered it her confessional creation, in which the Indo-American roots of the author were clearly manifested. Permeated with aching heartache for the warring Spain, the poems in this collection are clearly anti-fascist in nature.

When Gabriela Mistral received an offer to be a consul in France, she turned it down because of the growing military threat in Europe and chose Brazil, where the poet became close to the exiled Austrian writer Stefan Zweig and his wife. This acquaintance ended tragically: being in a state of severe depression caused by the Jewish genocide, the spouses at 1942 committed suicide. And 1.5 years later, Gabriela’s 18-year-old nephew, Juan Miguel, whom she raised from the age of 4 as her own son, voluntarily passed away. It was assumed that the young man’s decision was caused by grief for the Zweigs, to whom he was strongly attached. For the poetess, who loved her nephew with all the passion of unquenched maternal love, this was a terrible tragedy, from which she was never able to recover. Only verses where the soul of a woman is torn «from the flesh so that it is not the seams of the dress that crack, but the vertebrae and ligaments» convey to mankind her unbearable mental pain.

In 1945, the Chilean poetess was awarded the Nobel Prize, the most prestigious literary award, «for the poetry of true feeling, which made her name a symbol of idealistic aspiration for all Latin America» ​​- this is how the Swedish Literary Academy motivated its decision.

In his speech, Academy member, writer, poet and playwright Hjalmar Gullberg (Swed. Hjalmar Gullberg), said: “Paying tribute to the rich Latin American literature, we salute the Queen … who has become a great singer of sorrow and motherhood” .

In 1946, Mistral was the Chilean consul in Los Angeles, and for some time also worked in the UN Commission on Human Rights. In 1951, she was awarded the Chilean National Prize for Literature, and in the same year, due to poor health, she retired and went to her home in New York. In 1954, in her homeland, she was awarded an honorary degree from the University of Chile, and after returning to New York, an honorary degree from Columbia University.

In 1954, Mistral published her last collection of poems, The Winepress (Spanish: Lagar), almost entirely dedicated to the suicide of the Zweigs and their beloved nephew. The book, burning with anger, stunning sincerity, was written at a time when the flames of World War II had not yet been extinguished. Sorrow, war, wanderings, sleepless nights of the «mad woman» — these are the themes of this passionate and sincere collection.

If Gabriela’s temperament was enough for her voice to be heard in all corners of the planet, then South America has always remained the innermost, lyrical note of her soul. The unshakable principle of any talent had an effect — under any circumstances, remain yourself and never betray your “little homeland”. The book «Poem of Chile», published posthumously in 1967, carries the same constant creative motives of the «simple Chilean teacher»: a fictional, but surprisingly realistic journey through a distant and dearly beloved homeland.

The poet died on January 10, 1957 at the age of 67 from cancer in Hempstead, New York. The memorial service was held at the Cathedral of St. Patrick, then the body was taken to Chile, where, after 3 days of national mourning, the poetess was buried with military honors in the city of her childhood, Monte Grande. Her own words are carved on the tombstone: «An artist is to his people what the soul is to the body» .


Gabriela Mistral — «Mother of all children»

In her amazing biography, everything seems to be set up to show people that great poets are creatures of an unearthly, ephemeral warehouse, who experienced real feelings in a past life, in order to pour out the lava of passion on paper in this life. Poems of the poetess about motherhood and children gave her the high title of Mother of all children. In world poetry, it is difficult to find lines dedicated to Motherhood — the highest destiny of a woman — more penetrating than those of Gabriela Mistral. Meanwhile, the poetess never had her own children, but only raised strangers — from the teacher’s chair.

This great woman combined, it would seem, completely incomprehensible: a modest provincial and a Nobel Prize winner; a woman who did not have her own children, but wrote poems about motherhood, poignant in terms of the strength of her feelings; a simple rural teacher is a statesman. You have to talk about her as if about 2 completely different people. On the one hand, this is wise sobriety and prudence, which made her a successful public figure, whose career can only be envied. On the other hand, there is high spirituality, moral maximalism, a passionate need for love, motherhood and a fatal doom to the loss of loved ones, leaving unhealed wounds in her heart.

In the poems of the poetess, spiritual dissatisfaction is clearly visible, longing for love and bitterness of loneliness splash out from the pages of her collections. The most powerful pages in all the collections of the poetess are about motherhood, which the poetess exalted above all and considered the “highest duty” of every woman.

If she were a mere mortal, the emotional suffering of the poetess would have remained unknown to anyone, but cast in talented verses and in lyrical prose penetrating the soul, they have become an invaluable world asset.

“Son, son, son! In moments of earthly happiness

son, to be yours and mine, I wanted;

even in my dreams I repeated your every word,

and a radiance grew over me without limit.

She asked for a son! So a tree in extreme agitation

In spring, it raises green buds to the sky.

A son with eyes in which amazement grows,

a son in a happy shirt woven by God!

(“A poem about a son”)

She, unmarried, whom Fate deprived of the happiness of motherhood, spoke about pregnancy, childbirth, motherly love and care as if she had experienced everything herself.

The thirst for a child and the strength of her talent were such that Gabriela Mistral created amazing lines about motherhood, which have no analogues in strength and piercing feelings.

“Now I am just a light curtain; my whole body is a curtain, under which is a sleeping child. (from «The Poem of Mothers»)

She always wanted to be “more than a poet”, in her “Teacher’s Prayer” she set a goal that only a deity could do: “Let me become a mother more than mothers themselves, to love and protect, like them, what not flesh of my flesh.»


The vicissitudes of personal life

This woman with a truly amazing fate was and remains a mystery to everyone, the poetess is still called the «Great Stranger». Possessing an unusually strong social temperament and being always in sight, Gabriela managed to remain a mysterious person. In her life, reliable events are bizarrely intertwined with conjectures, conjectures and legends.

One of the legends told by the poetess herself with tragic details is the story of her first love. As if, in 1907, while working in the village school of La Cantera (Spanish: La Cantera), a 17-year-old girl met a railway worker Romelio Ureta (Spanish: Romelio Ureta) and fell in love with him with all her heart. Soon the young people got engaged, but the relationship did not work out, they often quarreled. Apparently, the inexhaustible love of freedom and the bright personality of Lucia did not fit into the concepts of the Spanish man about the role of a woman in the family. After 2 years, the young man committed suicide.

In Sonnets of Death, striking in its tragic power, the poetess devoutly mourned her beloved, who voluntarily took his own life:

And the earth will become a boundless cradle for you,

And your last sleep will be calm and long.

Gabriela’s next love story also ended sadly, although its details are little known, even the name of the young poet from Santiago, whom she fell in love with, is unknown. It is only known that again, the beloved person was not up to the presence of an extraordinary personality next to him, and he married a rich woman. This time, Gabriela forever lost all hope of motherhood, of the son she passionately dreamed of. She left with a broken heart to the very south of the country, to Punta Arenas, where, hard experiencing the bitterness of a secondary loss, she worked hard for 2 years and created a poetic cycle in which she gave vent to her most difficult state of mind.

Be that as it may, these sad stories really took place, but when Gabriela was already a famous poetess, the world was stunned by the news — an extraordinary person was a lesbian , which was revealed after the publication of her love correspondence with Doris Dana .

Doris has always denied a romantic relationship with Mistral in every possible way, she even destroyed some of her letters to the poetess, but the most important survived. The fact that Doris carefully kept everything connected with Gabriela speaks of her passion.

“I want to die in your hands,” Mistral wrote to Doris in December 1948.

They were together for 8 years, until the death of the great poetess. Gabriela’s wish came true: she died in Doris’s arms.


Curious facts

  • Gabriela Mistral was the first Latin American writer to win the Nobel Prize in Literature.
  • One of the first on the continent, Mistral made the worldview of the Indians a property of world poetry, combining the traditions of the Spanish poem with their primitively fresh animistic imagery.
  • She wrote about everything she saw and what worried her. Every little thing in her perception became an occasion for deep thoughts and philosophical conclusions, whether it was trees or flowers, stones or waterfalls.
  • Mistral was not the only woman who clothed national reality in the form of poetry at the beginning of the 20th century. Together with Juana Ibarbourou (Spanish: Juana de Ibarbourou), a Uruguayan poetess, and Alfonsina Storni (Spanish: Alfonsina Storni) from Argentina, they made up a poetic trio that managed to convey to all corners of the world the lyrics of the «extreme south», performed in Spanish in a female sound .
  • Not everyone loved the strange teacher, but anyone could envy her social activity. Even in a remote province, Gabriela felt like the center of the universe. In her, despite loneliness and misunderstanding, a strong conviction has matured that she was destined to bring people the light of wisdom. In one of her poems there are such lines: “I believe in my heart; for in dreaming it participates in heights and embraces the whole universe.
  • The title of the collection «Desolation» contains the title of one of the poems included in it, which describes a gloomy deserted landscape — only wind and thick fog, symbolizing intellectual and spiritual confusion.
  • Gabriela, who never had a family or children, was the «mother of all children» in her homeland, and her lullabies became classics.
  • She was so shy that she entrusted the reading of her poems to one of the members of the commission, while she herself listened to them, sitting in the gallery. True, many believed that the poetess did this because her only outfit — the teacher’s uniform — did not correspond to the solemn atmosphere. However, after 3 decades, this did not prevent Mistral from receiving the Nobel Prize in just such a “outfit”.
  • It should be noted that the image of a modest rural teacher, a kind of «Jane Eyre», did not fit well with the real personality of Lusila Godoy — a person with an unpredictable, difficult and touchy character.
  • Interestingly, Frederico Mistral, after whom the Chilean poetess took her pseudonym, was also awarded the Nobel Prize in 1904.
  • When Gabriela Mistral reached the pinnacle of fame and held the position of consul in the Chilean embassy in Rome, she defied public opinion by hosting the disgraced Neruda, deprived of citizenship. She said firmly: «I will welcome every Chilean who knocks on my door, and especially when it comes to my wonderful friend Neruda.»
  • In the poems of the Chilean poetess there are elements of pantheism (philosophical doctrine that unites God and the world) and animism (from Latin Animus — soul, spirit; faith in souls and spirits), which come from the Indian perception of the world.
  • Mistral had an unusually keen sense of her origin and spoke of it in her poems. Her sun is the Sun of the Incas and Maya.
  • A crater on Mercury is named in honor of the brilliant Chilean poetess.
  • Doris looked like Audrey Hepburn, she looked more like a porcelain figurine than the woman with a strong, determined character, which she actually was. «I am yours — on Earth and in Heaven» — Doris wrote to her beloved. “If trouble happens to you, call me wherever you are, even from the bed of shame. I will come to you even on prickly thorns — nothing will stop me!
  • I do not want anyone else, even the Lord God himself, to straighten the pillow at your head” — these poignant lines are addressed to Dana.
  • In an interview with Doris in 2002, Dana, as usual, avoided answering questions related to her relationship with the poetess. 4 years later, after the death of Doris, about 170 boxes with 860 documents, 500 letters, 5 photo albums and various items that belonged to Mistral were left as a legacy to Doris’ niece Dana, who took all these treasures to the National Library of Chile.
  • Today, with the archives open, documentary evidence allows the real Gabriela Mistral to be recreated, far removed from the tragic image of sadness and loneliness that the government created to portray her as a national saint.
  • Today in Chile you can often hear the question «Do you have Gabriela?». The fact is that the portrait of Gabriela Mistral is depicted on the banknote of 5000 pesos.
  • Before sending the body of Mistral from New York to his homeland, he was not only embalmed, but also heavily made up, who never knew makeup, which the compatriots of the poetess perceived as blasphemy.
  • Nature for the Chilean poetess was a spiritualized source of inspiration, she helped to endure in the tragic moments of life. Mistral wrote about natural objects as if they were alive, whether it be a tree, a waterfall, air, clouds, a cave or a forest.
  • She believed that the tree is one of the most perfect creations of nature, her appeal to the tree is like a prayer:

“…Oh, give me fruitful power,

to distribute your wealth,

so that the rebellious thought and heart

embrace the world, entering into brotherhood with it .

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