Prematuro semana 30: complicaciones del embarazo y edad

Prematuro semana 30: complicaciones del embarazo y edad

Nacimiento prematuro — Síntomas y causas

Descripción general

Un parto prematuro es el que ocurre más de tres semanas antes de la fecha de parto estimada. En otras palabras, un parto prematuro es el que ocurre antes de la semana 37 de embarazo.

Los bebés prematuros, en especial, los que nacieron con mucha anterioridad, suelen tener problemas médicos complicados. Por lo general, las complicaciones por el nacimiento prematuro varían. Sin embargo, cuanto más temprano nazca un bebé, el riesgo de tener complicaciones será más alto.

Según qué tan temprano nazca un bebé, puede ser:

  • Prematuro tardío, si nació entre la semana 34 y la semana 36 completas de embarazo
  • Prematuro moderado, si nació entre la semana 32 y la semana 34 de embarazo
  • Muy prematuro, si nació antes de las 32 semanas de embarazo
  • Prematuro extremo, si nació antes de las 25 semanas de embarazo

La mayoría de los partos prematuros son prematuros tardíos.

Productos y servicios

  • Libro: Mayo Clinic Guide to a Healthy Pregnancy (Guía de Mayo Clinic para tener un embarazo saludable)
  • Libro: Mayo Clinic Guide to Your Baby’s First Years (Guía de Mayo Clinic para los primeros años de tu bebé)

Síntomas

El bebé puede tener síntomas muy leves de nacimiento prematuro o puede tener complicaciones más evidentes.

Algunos signos de nacimiento prematuro son los siguientes:

  • Tamaño pequeño con cabeza desproporcionadamente grande
  • Apariencia más delgada con rasgos menos redondeados que los de un bebé que nació a término, debido a la falta de reservas de grasa
  • Cabello fino (lanugo) en casi todo el cuerpo
  • Temperatura corporal baja, en especial, inmediatamente después del nacimiento en la sala de parto debido a la falta de grasa corporal almacenada
  • Respiración fatigosa o dificultad para respirar
  • Falta de reflejos para succionar y tragar, lo que provoca dificultades para alimentarse

Las tablas siguientes muestran el promedio del peso, la longitud y el perímetro cefálico al momento de nacer en bebés prematuros de cada sexo en diferentes edades de gestación.

Peso, longitud y perímetro cefálico por edad gestacional en varones
Edad gestacional Peso Longitud Perímetro cefálico
40 semanas 7 lb, 15 oz.
(3,6 kg)
20 in (51 cm) 13,8 in (35 cm)
35 semanas 5 lb, 8 oz.
(2,5 kg)
18,1 in (46 cm) 12,6 in (32 cm)
32 semanas 3 lb, 15,5 oz.
(1,8 kg)
16,5 in (42 cm) 11,6 in (29,5 cm)
28 semanas 2 lb, 6,8 oz.
(1,1 kg)
14,4 in (36,5 cm) 10,2 in (26 cm)
24 semanas 1 lb, 6,9 oz.
(0,65 kg)
12,2 in (31 cm) 8,7 in (22 cm)
Peso, longitud y perímetro cefálico por edad gestacional en niñas
Edad gestacional Peso Longitud Perímetro cefálico
40 semanas 7 lb, 7,9 oz.
(3,4 kg)
20 in (51 cm) 13,8 in (35 cm)
35 semanas 5 lb, 4,7 oz.
(2,4 kg)
17,7 in (45 cm) 12,4 in (31,5 cm)
32 semanas 3 lb, 12 oz.
(1,7 kg)
16,5 in (42 cm) 11,4 in (29 cm)
28 semanas 2 lb, 3,3 oz.
(1,0 kg)
14,1 in (36 cm) 9,8 in (25 cm)
24 semanas 1 lb, 5,2 oz.
(0,60 kg)
12,6 in (32 cm) 8,3 in (21 cm)

Atención médica especial

Si das a luz a un bebé prematuro, es probable que tu bebé necesite una estancia hospitalaria más prolongada en una unidad especial de recién nacidos en el hospital. Dependiendo de cuánto cuidado necesite tu bebé, este será admitido en una sala de recién nacidos de cuidados intermedios o en una unidad de cuidados neonatales intensivos. Los médicos y un equipo especializado y capacitado en el cuidado de bebés prematuros estarán disponibles para ayudar con la atención de tu bebé. No dudes en hacer preguntas.

Tu bebé puede necesitar ayuda adicional para alimentarse y adaptarse inmediatamente después del parto. El equipo de atención médica puede brindarte información sobre qué se necesita y cuál será el plan de cuidado para tu bebé.

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Factores de riesgo

Muchas veces, la causa específica del parto prematuro no es clara. No obstante, existen factores de riesgo para el parto prematuro, entre ellos:

  • Haber tenido otro parto prematuro
  • Embarazo de mellizos, trillizos o más
  • Un intervalo de menos de seis meses entre embarazos
  • Concepción a través de una fertilización in vitro
  • Problemas en el útero, el cuello uterino o la placenta
  • Tabaquismo o consumo de drogas ilegales
  • Algunas infecciones, especialmente del líquido amniótico y de aparato genital inferior
  • Algunas afecciones crónicas, como presión arterial alta y diabetes
  • Estar por debajo del peso o tener obesidad durante el embarazo
  • Sucesos estresantes, como la muerte de un ser querido o sufrir violencia doméstica
  • Múltiples abortos espontáneos o voluntarios
  • Lesiones físicas o traumatismos

Por causas desconocidas, las mujeres afroamericanas son más propensas a tener partos prematuros que las mujeres de otras razas. Sin embargo, cualquiera puede tener partos prematuros. De hecho, muchas mujeres que han tenido un parto prematuro no tienen factores de riesgo conocidos.

Complicaciones

Si bien no todos los bebés prematuros tienen complicaciones, el nacimiento temprano puede causarles problemas de salud a corto y a largo plazo. Por lo general, cuanto más temprano nace un bebé, más alto es el riesgo de tener complicaciones. El peso al nacer es también muy importante.

Algunos problemas pueden manifestarse al momento del nacimiento mientras que otros pueden desarrollarse más adelante.

Complicaciones a corto plazo

Durante las primeras semanas, las complicaciones de un parto prematuro pueden incluir lo siguiente:

  • Problemas respiratorios. Un bebé prematuro puede tener dificultad para respirar, ya que su sistema respiratorio es inmaduro. Si a los pulmones del bebé les falta surfactante (una sustancia que permite que estos se expandan), el bebé puede padecer el síndrome de dificultad respiratoria, ya que los pulmones no pueden expandirse y contraerse con normalidad.

    Los bebés prematuros también pueden tener un trastorno pulmonar llamado displasia broncopulmonar. Además, algunos bebés prematuros sufren pausas prolongadas en la respiración, lo que se conoce como apnea.

  • Problemas cardíacos. Los problemas cardíacos más frecuentes que tienen los bebés prematuros son el conducto arterioso persistente y la presión arterial baja (hipotensión). El conducto arterioso persistente es una abertura persistente que se encuentra entre la aorta y la arteria pulmonar. Si bien este defecto del corazón a menudo se cierra solo, si no se trata, se puede producir un soplo cardíaco, insuficiencia cardíaca u otras complicaciones. Para la hipotensión arterial, es posible que se deba hacer un ajuste en los líquidos intravenosos, los medicamentos y, a veces, las transfusiones sanguíneas.
  • Problemas cerebrales. Cuanto más temprano nace un bebé, mayor es el riesgo de sangrado en el cerebro, lo que se conoce como hemorragia intraventricular. La mayoría de las hemorragias son leves y se resuelven con pocos efectos a corto plazo. Sin embargo, algunos bebés pueden tener un mayor sangrado cerebral que causa una lesión cerebral permanente.
  • Problemas de control de temperatura. Los bebés prematuros pueden perder calor rápidamente. No tienen la misma grasa corporal almacenada que un bebé que nació a término y no pueden generar el calor suficiente como para contrarrestar lo que se pierde a través de la superficie corporal. Si la temperatura corporal baja demasiado, la temperatura central puede ser más baja de lo normal, lo que se conoce como hipotermia.

    La hipotermia en un bebé prematuro puede provocar problemas respiratorios y niveles bajos de glucosa en la sangre. Además, un bebé prematuro suele usar toda la energía que obtiene de la alimentación solo para mantener la temperatura. Por eso, los bebés prematuros más pequeños necesitan calor adicional de un calentador o una incubadora hasta que sean más grandes y puedan mantener la temperatura corporal sin ayuda.

  • Problemas gastrointestinales. Los bebés prematuros son más propensos a tener el sistema gastrointestinal inmaduro, lo que les genera complicaciones como la enterocolitis necrosante. Esta enfermedad, que puede llegar a ser grave y en la cual se dañan las células que recubren la pared del intestino, puede aparecer en bebés prematuros después de que comienzan a alimentarse. Los bebés prematuros que solo reciben leche materna tienen un riesgo mucho más bajo de padecer enterocolitis necrosante.
  • Problemas sanguíneos. Los bebés prematuros corren riesgo de tener problemas sanguíneos como anemia e ictericia del recién nacido. La anemia es una afección frecuente que se produce cuando el cuerpo no tiene los glóbulos rojos suficientes. Si bien todos los recién nacidos sufren una lenta disminución de los glóbulos rojos durante el primer mes de vida, la disminución puede ser mayor en los bebés prematuros.

    La ictericia del recién nacido consiste en un cambio de color en la piel y los ojos del bebé, que se tornan amarillos, y ocurre porque la sangre contiene un exceso de bilirrubina, una sustancia de color amarillo proveniente del hígado o los glóbulos rojos. Si bien la ictericia tiene muchas causas, es más común en los bebés prematuros.

  • Problemas metabólicos. Los bebés prematuros suelen tener problemas en el metabolismo. Algunos bebés prematuros pueden tener un nivel anormalmente bajo de glucosa sanguínea (hipoglucemia). Esto puede ocurrir porque generalmente tienen reservas más reducidas de glucosa que los bebés nacidos a término. Los bebés prematuros también tienen más dificultades para convertir la glucosa almacenada en formas de glucosa más activas y utilizables.
  • Problemas del sistema inmunitario. Un sistema inmunitario que no se desarrolló por completo, lo que es frecuente en bebés prematuros, puede aumentar el riesgo de contraer infecciones. En un bebé prematuro, una infección se puede extender con rapidez a la sangre y provocar septicemia, una infección que se disemina por el torrente sanguíneo.

Complicaciones a largo plazo

A largo plazo, el nacimiento prematuro puede generar las siguientes complicaciones:

  • Parálisis cerebral. La parálisis cerebral es un trastorno del movimiento, el tono muscular o la postura que puede deberse a una infección, un flujo sanguíneo inadecuado o una lesión en el cerebro en desarrollo de un recién nacido en una etapa temprana del embarazo o cuando el bebé es pequeño e inmaduro.
  • Dificultades en el aprendizaje. En varios hitos fundamentales del desarrollo, los bebés prematuros son más propensos a retrasarse que los bebés que nacieron a término. En la edad escolar, un niño que nació prematuro será más propenso a tener problemas de aprendizaje.
  • Problemas de visión. Los bebés prematuros pueden padecer retinopatía del prematuro, una enfermedad que se produce cuando los vasos sanguíneos se hinchan y crecen en exceso en la capa de nervios sensibles a la luz en la parte posterior del ojo (retina). Algunas veces, los vasos anómalos generan gradualmente cicatrices en la retina y la desplazan de su lugar. Cuando la retina se desplaza de la parte posterior del ojo, se denomina «desprendimiento de retina», una afección que, si no se detecta, puede deteriorar la visión y provocar ceguera.
  • Problemas de audición. Los bebés prematuros tienen un mayor riesgo de sufrir algún grado de pérdida auditiva. A todos los bebés se les controla la audición antes del alta hospitalaria.
  • Problemas dentales. Los bebés prematuros que han estado gravemente enfermos tienen un mayor riesgo de sufrir problemas en los dientes, como retraso en la salida de los dientes, cambios de color en los dientes y mala alineación dental.
  • Problemas psicológicos y de conducta. Los bebés que nacieron de manera prematura son más propensos que los nacidos a término a tener ciertos problemas psicológicos o de conducta, así como retraso en el desarrollo.
  • Problemas de salud crónicos. Los bebés prematuros son más propensos a tener problemas de salud crónicos (algunos de los cuales requieren atención hospitalaria) que los niños nacidos a término. Hay más posibilidades de que se manifiesten infecciones, asma y problemas de alimentación o de que estos persistan. Los bebés prematuros también tienen un mayor riesgo de padecer el síndrome de muerte infantil súbita.

Prevención

Aunque la causa exacta del parto prematuro con frecuencia se desconoce, lo siguiente puede ayudar a las mujeres (en especial a las que tienen un mayor riesgo) a reducir el riesgo de tener un parto prematuro:

  • Suplementos de progesterona. Las mujeres que tienen antecedentes de parto prematuro, cuello uterino corto o ambos factores podrían reducir el riesgo de parto prematuro con un aporte de suplementos de progesterona.
  • Cerclaje cervical. Es un procedimiento quirúrgico que se hace durante el embarazo a las mujeres que tienen cuello uterino corto o antecedentes de acortamiento cervical que provocó un nacimiento prematuro.

    Durante este procedimiento, se cierra el cuello del útero con suturas fuertes que pueden ofrecer al útero un soporte adicional. Las suturas se quitan cuando llega el momento de dar a luz al bebé. Pregúntale al médico si necesitas evitar la actividad intensa durante el resto de tu embarazo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

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Productos y servicios

Bebé prematuro: MedlinePlus enciclopedia médica

Es un bebé nacido antes de 37 semanas completas de gestación (más de 3 semanas antes de la fecha prevista del parto).

Al nacer, un bebé se clasifica como:

  • Prematuro (de menos de 37 semanas de gestación)
  • A término (de 37 a 42 semanas de gestación)
  • Postérmino o posmaduro (nacido después de 42 semanas de gestación)

Si una mujer entra en trabajo de parto antes de las 37 semanas, se denomina trabajo de parto prematuro.

Es posible que los bebés prematuros tardíos que nacen entre las semanas 35 y 37 de gestación no luzcan prematuros. Posiblemente no se los ingrese en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), pero aun así están en riesgo de más problemas que los bebés a término.

Los problemas de salud en la madre como diabetes, cardiopatía y nefropatía pueden contribuir al trabajo de parto prematuro. A menudo se desconoce la causa del trabajo de parto prematuro. Algunos nacimientos prematuros son por embarazos múltiples, como es el caso con gemelos o trillizos.

Diferentes problemas relacionados con el embarazo incrementan el riesgo de trabajo de parto y parto prematuros:

  • Un cuello uterino debilitado que comienza a abrirse (dilatarse) temprano, también llamado insuficiencia cervicouterina.
  • Anomalías congénitas del útero.
  • Antecedentes de parto prematuro.
  • Infección (una infección urinaria o de la membrana amniótica).
  • Mala nutrición poco antes o durante el embarazo.
  • Preeclampsia: hipertensión arterial y presencia de proteína en la orina después de la semana 20 del embarazo.
  • Ruptura prematura de membranas (placenta previa).

Otros factores que incrementan el riesgo de trabajo de parto y parto prematuros incluyen:

  • Edad de la madre (madres menores de 16 y mayores de 35)
  • Ser Afroamericano
  • Falta de cuidados prenatales
  • Nivel socioeconómico bajo
  • Consumo de tabaco, cocaína o anfetaminas

El bebé puede tener problemas para respirar y mantener una temperatura corporal constante.

Un bebé prematuro puede tener signos de los siguientes problemas:

  • Deficiencia de glóbulos rojos (anemia)
  • Sangrado en el cerebro o daño a la sustancia blanca de éste
  • Infección o sepsis neonatal
  • Bajo nivel de azúcar en la sangre (hipoglucemia)
  • Síndrome de dificultad respiratoria neonatal, aire extra en el tejido pulmonar (enfisema intersticial pulmonar) o sangrado en los pulmones (hemorragia pulmonar)
  • Color amarillo en la piel y la y los ojos (ictericia del recién nacido)
  • Vello corporal (lanugo)
  • Problemas para respirar debido a los pulmones inmaduros, neumonía o conducto arterial persistente
  • Inflamación intestinal grave (enterocolitis necrosante)

Un bebé prematuro tendrá un peso más bajo al nacer que un bebé a término. Los signos comunes de prematuridad abarcan:

  • Patrones respiratorios anormales (pausas irregulares y superficiales en la respiración llamadas apnea).
  • Vello corporal (lanugo).
  • Clítoris agrandado (en las niñas).
  • Menos grasa corporal.
  • Tono muscular más bajo y menor actividad que los bebés a término.
  • Problemas para alimentarse debido a la dificultad para succionar o coordinar la deglución y la respiración.
  • Escroto pequeño que es liso y sin pliegues y testículos sin descender (en los niños).
  • Cartílago del oído suave y flexible.
  • Piel delgada, lisa, brillante, que a menudo es transparente (se pueden ver las venas bajo la piel).

Entre los exámenes que más comúnmente se realizan en un bebé prematuro se encuentran:

  • Gasometría arterial para verificar los niveles de oxígeno en la sangre
  • Exámenes de sangre para verificar los niveles de glucosa, calcio y bilirrubina
  • Radiografía del tórax
  • Monitoreo cardiorrespiratorio continuo (monitoreo de la respiración y la frecuencia cardíaca)

Cuando se presenta el parto prematuro y no se puede detener, el equipo médico se preparará para un nacimiento de alto riesgo. La madre se puede llevar a un centro médico que esté adecuado para cuidar de bebés prematuros en una UCIN.

Después de nacer, se lleva al bebé a una UCIN. Se lo coloca bajo un calentador o en una caja transparente con calefacción, llamada incubadora, que controla la temperatura del aire. Las máquinas de monitoreo rastrean la respiración, la frecuencia cardíaca y el nivel de oxígeno en la sangre del bebé.

Los órganos de un bebé prematuro no están completamente desarrollados. El bebé necesita cuidado especial en una sala de recién nacidos hasta que los órganos se hayan desarrollado lo suficiente para mantener al bebé vivo sin soporte médico. Esto puede tardar de semanas a meses.

Los bebés usualmente no pueden coordinar la succión y la deglución antes de la semana 34 de gestación. Un bebé prematuro puede tener una pequeña sonda suave de alimentación puesta a través de la nariz o la boca hasta el estómago. En los bebés muy prematuros o enfermos, la alimentación se puede suministrar a través de una vena hasta que el bebé esté lo suficientemente estable como para recibir toda la nutrición en el estómago.

Si el bebé tiene problemas respiratorios:

  • Se le puede colocar una sonda en la tráquea. Una máquina llamada respirador le ayudará a respirar.
  • Algunos bebés cuyos problemas respiratorios son menos graves reciben presión positiva continua en la vía aérea (CPAP, por sus siglas en inglés) con pequeñas sondas en la nariz en lugar de la tráquea. O pueden recibir únicamente oxígeno extra.
  • El oxígeno se puede suministrar por medio de un respirador (CPAP), cánulas nasales o una campana de oxígeno sobre la cabeza del bebé.

Los bebés necesitan cuidados especiales en la sala de recién nacidos hasta que sean capaces de respirar sin soporte extra, alimentarse por la boca y mantener la temperatura y peso del cuerpo. Los bebés muy pequeños pueden tener otros problemas que complican el tratamiento y requieren una hospitalización más prolongada.

Existen muchos grupos de apoyo para los padres de bebés prematuros. Pregunte al trabajador social en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

La prematuridad solía ser una causa importante de muertes infantiles. El mejoramiento de las técnicas médicas y de asistencia a recién nacidos ha aumentado la supervivencia de bebés prematuros. 

La prematuridad puede tener efectos a largo plazo. Muchos bebés prematuros tienen problemas médicos, de desarrollo o de comportamiento que continúan hasta la niñez o son permanentes. Cuanto más prematuro sea el bebé y menor sea su peso al nacer, entonces el riesgo de complicaciones es mayor. Sin embargo, es imposible predecir el desenlace clínico a largo plazo de un bebé con base en la edad gestacional o el peso al nacer.

Las posibles complicaciones a largo plazo abarcan:

  • Problema pulmonar crónico llamado displasia broncopulmonar (DBP)
  • Retraso en crecimiento y desarrollo
  • Retraso o discapacidad mental o física
  • Problema de la visión denominado retinopatía de la prematuridad, que causa pérdida de la visión o ceguera

Las mejores maneras de prevenir la prematuridad son:

  • Estar con buena salud antes de quedar en embarazo.
  • Recibir cuidados prenatales lo más temprano posible en el embarazo.
  • Continuar el cuidado prenatal hasta que el bebé nazca.

Recibir cuidados prenatales oportunos y buenos reduce la posibilidad de un parto prematuro.

El parto prematuro se puede algunas veces tratar o retardar por medio de un medicamento que bloquea las contracciones uterinas; sin embargo, los intentos por retardarlo muchas veces no son efectivos.

La betametasona (un medicamento esteroide) administrado a madres en parto prematuro puede reducir la gravedad de algunas de las complicaciones de la prematuridad.

Bebé pretérmino; Prematuro; Bebé antes de término; Neonatal — prematuro; UCIN — prematuro

  • Alta tras ictericia del recién nacido

Brady JM, Barnes-Davis ME, Poindexter BB. The high-risk infant. In: Kliegman RM, St. Geme JW, Blum NJ, Shah SS, Tasker RC, Wilson KM, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 21st ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 117.

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