Solo me bajo dos dias puedo estar embarazada: Mi menstruación vino un día y se fue: ¿puedo estar embarazada? | Estilo de Vida Madres

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Periodo durante el embarazo, ¿es posible?

Durante un periodo, el útero desprende el revestimiento que se ha formado en caso de embarazo. Si bien una mujer puede experimentar sangrado uterino durante el embarazo, no se debe a un periodo.

En este artículo, analizamos en profundidad la menstruación y el embarazo y discutimos otras posibles causas de sangrado durante el embarazo.

Un período no será la causa de sangrado durante el embarazo.

Una mujer embarazada deja de ovular, por lo que no tendrá un periodo. La menstruación solo ocurre cuando una mujer no está embarazada.

Si bien es posible que las mujeres experimenten una pequeña cantidad de sangrado durante el embarazo, esto no se debe a su ciclo menstrual.

Algunas mujeres tampoco tienen su periodo durante la lactancia. Sin embargo, es posible que comiencen a ovular nuevamente poco después de dar a luz. Por lo tanto, los médicos pueden recomendar algunos tipos de métodos anticonceptivos mientras la mujer está amamantando si no desea quedar embarazada.

El ciclo menstrual se produce para facilitar el embarazo. El ciclo comienza el primer día del periodo de una mujer y termina el primer día del período siguiente.

La ovulación, cuando el ovario libera un óvulo, ocurre a la mitad del ciclo.

Un óvulo solo es viable durante unas 12 a 24 horas después de que la mujer ovula. Si hay espermatozoides presentes y pueden fertilizar el óvulo, este se implantará en el útero, resultando en un embarazo.

Si no hay fertilización, ocurrirá la menstruación y el cuerpo expulsará el revestimiento uterino para poder comenzar a producir uno nuevo para el próximo ciclo.

Si bien una mujer no tendrá un período durante el embarazo, aún puede experimentar algo de sangrado.

Aunque el sangrado no sea necesariamente una señal de un problema subyacente, es esencial comprender las posibles causas y saber cuándo consultar con un médico.

Primer trimestre

El sangrado tiende a ser más común durante el primer trimestre. Pueden producirse algunas manchas leves cuando la placenta se implanta en el útero.

Una mujer también puede experimentar cambios en las células del cuello uterino durante el embarazo, que pueden causar un ligero sangrado, especialmente después de tener relaciones sexuales.

Otras causas de sangrado en el primer trimestre incluyen:

  • embarazo ectópico, que es una emergencia médica
  • una infección
  • aborto espontáneo o pérdida del embarazo
  • hemorragia subcoriónica, también llamada hematoma subcoriónico, que es el sangrado que se produce entre la pared uterina y la placenta
  • Enfermedad trofoblástica gestacional (GTD, en inglés), una afección poco común que puede simular un embarazo al causar un tumor que puede contener tejido fetal anormal

Después de 20 semanas

Las causas del sangrado en las últimas etapas del embarazo pueden incluir:

  • Examen cervical: un médico puede inspeccionar el cuello uterino para detectar anomalías. Este procedimiento puede causar un sangrado leve.
  • Placenta previa: una afección que ocurre cuando la placenta de una mujer se implanta cerca o sobre la abertura cervical.
  • Trabajo de parto prematuro o trabajo de parto: durante el trabajo de parto, el cuello uterino se dilatará y el útero se contraerá para ayudar a mover al feto hacia abajo. Este puede causar una pequeña cantidad de sangrado.
  • Relaciones sexuales: si bien la mayoría de las mujeres pueden continuar teniendo relaciones sexuales durante el embarazo (a menos que un médico indique lo contrario), pueden experimentar algunas manchas y sangrado debido a una mayor sensibilidad de los tejidos vaginales y cervicales.
  • Ruptura uterina: se produce cuando el útero se desgarra durante el trabajo de parto, que es una emergencia médica. Esta afección es poco común, pero es más probable que ocurra si una mujer ha tenido anteriormente un parto por cesárea o una cirugía en el útero.
  • Desprendimiento de la placenta: una afección en la que la placenta comienza a separarse del útero antes de que nazca el bebé. También es una emergencia médica.

Si una mujer experimenta sangrado en cualquier etapa del embarazo y esto le preocupa, debe anotar el color, la cantidad y la consistencia del sangrado y consultar con un médico.

Las mujeres deben buscar atención médica de emergencia por sangrado durante el embarazo si tienen síntomas adicionales que incluyen:

  • dolor y cólicos
  • mareos o debilidad
  • sangrado abundante o eliminación de coágulos
  • dolor severo en el estómago y la pelvis

Una mujer también debe consultar a un médico si el sangrado es de color rojo brillante y empapa una toalla sanitaria.

El sangrado vaginal y el dolor pélvico al principio del embarazo pueden ser una señal de embarazo ectópico, especialmente si estos síntomas ocurren antes de realizarse un ultrasonido inicial. Cualquier mujer que sospeche un embarazo ectópico debe consultar a un médico lo antes posible.

Si una mujer sangra y tiene síntomas de trabajo de parto prematuro, que es antes de las 37 semanas de gestación, debe buscar atención médica. Estos síntomas pueden incluir dolor constante en la zona lumbar, calambres en el abdomen y contracciones regulares.

El sangrado durante el embarazo no indica que la mujer esté teniendo su periodo.

A veces, el sangrado puede ser el resultado de cambios regulares en el cuerpo durante el embarazo.

El sangrado abundante puede indicar un problema de salud que requiere tratamiento. Si una mujer experimenta sangrado durante el embarazo, debe hablar con un médico.

Leer el artículo en inglés

Sangrado de Implantación, todo lo que deberías saber

¿Qué es el sangrado de implantación?

El sangrado tras la implantación suele tener lugar en las primeras semanas de gestación dado que el útero está notablemente irrigado y puede sangrar con facilidad. Cuando el embrión, se adhiere a la pared interna del útero, rompe unas pequeñas venas y arterias del endometrio, lo que puede provocar el sangrado.

Esto no ocurre porque el proceso sea «violento». El embrión ha de quedar perfectamente conectado con el tejido del endometrio para asegurar el intercambio de nutrientes en el delicado proceso de gestación que ocurrirá en los meses siguientes. Así, el embrión rompe los capilares superficiales del endometrio con la intención de formar algunos nuevos que lo unirán y servirán para alimentar la nueva vida a través de la futura placenta.

La sangre perdida en este proceso es lo que identificamos como sangrado de implantación. Y por esta razón es ligeramente diferente y podemos diferenciarla en comparación con la sangre menstrual. Aunque no siempre es indicativa, pues el tejido del endometrio está muy irrigado (siempre) y las pérdidas podrían producirse por otras razones igualmente naturales.

 

¿Cómo identificar el sangrado de implantación? 

Textura: 

Más ligero que el sangrado de menstruación

Color: 

Rojo oscuro casi marrón 
Duración:  Variable, desde unas horas a un par de días

Intensidad: 

Menor que el sangrado de regla 

Cantidad: 

Leve e intermitente 

 

Considerado uno de los signos de embarazo más fácil de detectar, el sangrado de implantación se puede producir en tres de cada diez mujeres, aproximadamente. Por otro lado, este fenómeno no siempre ocurre asociado a la implantación propiamente dicha y, desde luego, no está asociado en sí mismo a ningún problema con el embarazo. ¿Por qué ocurre? ¿Cómo se diferencia un sangrado por implantación de la menstruación normal y corriente?

Cuando se fecunda el óvulo, en su unión con el espermatozoide, comienza el proceso de división celular que dará lugar al embrión. En ese momento, este embrión que comienza a formarse viaja desde las trompas de Falopio hasta el útero, donde ocurre su implantación. Este proceso lleva entre seis y diez días una vez que se ha producido la fecundación, y cuando ocurre, el embrión es apenas una masa de células que se adhiere a la pared uterina.

Este entorno está muy irrigado por arterias, venas y vasos sanguíneos ya que es un tejido especialmente preparado para «alimentar» al embrión y condicionar su buen desarrollo. Por esta razón, debido a la propia implantación embrionaria, se pueden romper algunos de estos vasos, provocando la pérdida de sangre y el consecuente manchado. A esto es lo que llamamos sangrado tras la implantación y puede ocurrir entre los diez y los catorce días después de la concepción, durante la llegada del embrión al útero. En el siguiente post, el Dr. Pedro Royo, director de IVI Pamplona, aclara algunas cuestiones respecto al sangrado de implantación.

 

 

 

¿Cómo se produce la implantación? 

La implantación embrionaria es el proceso en el que el embrión se implanta en el endometrio, se adhiere a él y si este proceso se realiza con normalidad, es en ese momento cuando comienza la gestación. Suele ocurrir en el día 7 desde la fecundación. Con la implantación del embrión comienza la síntesis de la hormona Beta-hCG por parte del cuerpo de la mujer, que es la que se analiza una semana después para confirmar que se ha conseguido un embarazo. 

  • Día 0
    • Ovulación
    • Fertilización
    • Formación cigoto
    • Cigoto
  • Día 1
    • Etapa 2 células
  • Día 2
    • Etapa 4 células
  • Día 3
    • Etapa 8 células
  • Día 4
    • Mórula 16-32 células
  • Día 5
    • Blastocisto 120-150 células
  • Día 6-7
    • Blastocisto eclosionado
  • Día 7-12 
    • IMPLANTACIÓN

 

Puedes consultar este otro post, si estás interesada en conocer qué pasa con el desarrollo embrión antes de la implantación.  

¿De qué color es el sangrado?

Como decíamos, el sangrado tiene lugar entre seis y diez días después de la fecundación, momento que suele coincidir con la fecha prevista para la menstruación. Pero, a diferencia de ésta, el sangrado se identifica por ser, normalmente, más ligero, con una textura más fina y con un color menos intenso. También suele ser más oscuro, aunque no es raro que tenga un color rojo vivo o rosado, aunque, de nuevo, más ligero que el de la menstruación.

El sangrado de implantación no sigue un patrón fijo, y puede darse en un solo embarazo o en todos, indistintamente. También puede ocurrir el manchado coincidente con la fase lútea, el cual obedece a una cuestión hormonal y no está directamente relacionado con la implantación, aunque podría confundirse con éste.

Las pérdidas debidas a la implantación embrionaria pueden durar de uno a tres días, y la intensidad del sangrado se detecta fácilmente ya que es menor que la de una menstruación normal, aunque esto puede variar enormemente entre mujeres. Pero lo más común es observar la diferencia sin problema.

¿Cómo se diferencia el sangrado de implantación de la menstruación?

Como decíamos, el problema principal que confunde estos dos tipos de menorragia es su coincidencia en el tiempo. Pero la diferencia esencial se encuentra, precisamente, en la intensidad del manchado, que es mucho menor que el de la menstruación común. Por otro lado, su duración también es un signo de que estamos ante el sangrado de implantación.

Esta puede ser de unas pocas horas o, en ocasiones, prolongarse durante varios días como un manchado leve e intermitente, distinto al patrón más regular de la menorrea. Junto al sangrado tras la implantación puede apreciarse un retraso menstrual posterior, dolores similares al de esta, una ligera hinchazón de los senos, o, incluso, algunos desajustes leves: ligeras náuseas, cansancio, etc.

No obstante, es importante saber que esto no siempre es indicativo de un embarazo, pues estos síntomas son comunes muchos otros estados físicos y anímicos, por lo que no son indicadores infalibles para diferenciar una menstruación de un sangrado de implantación.

¿Supone algún riesgo para el embarazo?

No. No existe ninguna evidencia que relacione el sangrado tras la implantación con un embarazo problemático o ectópico, por citar algún ejemplo. Desde luego, tampoco se puede relacionar este tipo de sangrado los abortos ni ningún otro peligro para el bebé.

Sí que es cierto que los problemas gestacionales, especialmente los referentes al aborto, pueden ir asociados al sangrado. Pero este, como ocurre con la menstruación, es notablemente más intenso y suele llegar con dolores y otros síntomas que lo identifican.

Por otro lado, los embarazos ectópicos o los abortos ocurren muchísimas veces sin ningún tipo de sangrado, por lo que no existe ninguna razón para asociar un fenómeno con el otro.

¿Qué debo hacer si se produce este sangrado?

Aunque no hay razón alguna para tomar medidas especiales, en caso de duda es recomendable consultar con tu ginecólogo.

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