Actividades para trabajar los buenos modales: 10 consejos para enseñar buenos modales

Actividades para trabajar los buenos modales: 10 consejos para enseñar buenos modales

10 consejos para enseñar buenos modales

Inculcar buenos modales a los niños es una de las mayores preocupaciones que solemos tener como padres y docentes. Ahora bien, enseñar a los niños a comportarse según las normas de convivencia de nuestra sociedad a veces puede parecer una misión imposible, sobre todo cuando son muy pequeños y no nos prestan demasiada atención.

Hoy, en Educo, hablamos sobre los buenos modales infantiles: qué son y cómo inculcarlos. ¡No te lo pierdas!

¿Qué son los buenos modales?

Los buenos modales son, según la Real Academia Española, «acciones externas de cada persona con que se hace notar y se singulariza entre las demás, dando a conocer su buena o mala educación».

En otras palabras, son las normas de conducta institucionalizadas en cada sociedad para mostrar educación y respeto hacia otras personas.

Justamente su importancia radica en tratarse de reglas comunes a la sociedad en su conjunto. Para insertarnos en la sociedad debemos respetar dichas normas, por lo tanto como padres es nuestro trabajo enseñárselas a nuestros hijos.

Cómo enseñar buenos modales a los niños

Inculcar buenos modales a los niños muchas veces es una tarea difícil, ya sea porque los niños son aún pequeños, porque no nos escuchan o simplemente, porque se rebelan y no quieren cumplir con las reglas que nosotros les planteamos. Sea cual fuere la razón, no puedes perderte estos consejos. ¡Te ayudarán!

1. Da ejemplo

Lo repetimos continuamente y no nos cansaremos de hacerlo: tú eres el espejo en el que se miran tus hijos. El primer paso para que aprendan buenos modales es ¡verte a ti ejerciéndolos! No olvides dar las gracias, decir por favor y pedir perdón, incluso cuando te dirijas a tus hijos más pequeños. Recuerda que los niños copian nuestras actitudes.

2. Teatro con muñecos

Coge muñecas o muñecos de tus hijos y juega con ellos. La idea es ejemplificar escenas de la vida cotidiana haciendo que un muñeco se comporte con buenos modales y otro sin ellos. Hablar con tus hijos sobre las actitudes de cada muñeco les ayudará a entender qué es socialmente aceptable y qué no.

3. Juego de asociación

Puedes preparar un juego de asociación imprimiendo imágenes de niños con buenos y con malos modales. ¡A los pequeños les encantará la idea!

4. Juego para los modales en la mesa

Enseña a tu hijo a limpiar su boca cuando come o bebe agua y a no tener juguetes en la mano mientras está en la mesa con un sencillo juego que hemos encontrado en Bebés y Más:

Dile a tu pequeño que desde ese momento es el sheriff de la casa. Una de las reglas del juego es que el sheriff no puede tener bigote, con lo cual deberá mantener su boca bien limpia, y la otra regla de oro es que el sheriff y todos los comensales deben mantener las manos a la vista de los demás, sobre la mesa. ¿Por qué? Pues para que todos puedan estar seguros de que nadie apunta con una pistola bajo la mesa.

5. Juego de roles

A los niños suele gustarles mucho disfrazarse y jugar a ser otras personas. Aprovecha este juego a tu favor. Tus pequeños pueden comprar en la tienda que tú regentas o ir a un cumpleaños ficticio y así podrás poner a prueba sus buenos modales.

6. Juegos por turnos

Los juegos de mesa por turnos son ideales para enseñar a los niños a ser pacientes. Piensa en tus hijos cuando estás hablando con otra persona, ¿esperan pacientemente para pedirte algo o interrumpen la conversación? Esta clase de juegos puede ayudarte para enseñarles la importancia del respeto y la paciencia.

7. Canciones sobre los buenos modales

Existen un sinfín de canciones que hablan sobre buenos modales. De hecho, en YouTube puedes encontrar varias. A nosotros nos parece muy simpática la que adjuntamos al texto pero ¡escucha varias y escoge!

8. Cuentos infantiles

Leer puede ser una gran opción para enseñar a los niños a adoptar buenos modales. Muchas veces a los pequeños les resulta más sencillo entender qué comportamientos no son correctos cuando ellos no son los protagonistas de la situación. En este enlace encontrarás algunas divertidas opciones de cuentos gratis.

9. El juego de las palabras mágicas

Uno de los participantes es un mago, con varita mágica incluida. Inicia la música y todos bailan hasta que el mago para la música y hace un hechizo. El mago, por ejemplo, solicita a todos que se conviertan en perros por favor y todos deben imitar a ese animal. El mago da las gracias y comienza la música. Si el mago olvida las palabras mágicas, cualquiera de las dos, pierde y otro participante se convierte en mago.

10. Ver dibujos animados sobre modales

Beto y las palabras mágicas-1 from Andrés Castro on Vimeo.

La tecnología puede ser un buen aliado para que los niños aprendan buenos modales si sabemos escoger los contenidos. Busca dibujos animados cortos sobre los modales, como el que compartimos contigo, ¡te sorprenderá lo rápido que tus niños los incorporan a la vida diaria!

¿Qué te parecen estas ideas para enseñar modales a los niños? ¿Se te ocurre alguna más?

Derechos de las imágenes: Freepik, Senivpietro-Freepik




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Juegos para enseñar buenos modales a los niños

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8 minutos

A través del juego, principal herramienta para enseñar y educar a los niños, podemos hacerles conocer normas y conductas de cortesía.

Escrito y verificado por la pedagoga María Matilde.

Última actualización: 30 julio, 2022

Conocer y practicar reglas de cortesía y de amabilidad les permite a las personas poder desenvolverse mejor con los demás en distintos contextos y situaciones. Con lo cual, enseñar buenos modales a los niños es proporcionarles herramientas para que, a medida que crezcan, puedan comportarse mejor en distintos ámbitos.

Porque, en definitiva, ¿no son los buenos modales una carta de presentación de las personas? Una carta de presentación de la que dependerá, en ocasiones, que se abran o cierren puertas a oportunidades de trabajo, de estudio o de relaciones sociales.

¿Qué son los buenos modales?

Los buenos modales hacen referencia a reglas, normas y códigos de conducta institucionalizadas en cada sociedad, para mostrar educación y respeto hacia otras personas. Con lo cual, los buenos modales permiten relacionarse y mejorar la convivencia con las personas mediante actitudes o comportamientos como saludar correctamente, dar las gracias, pedir por favor y disculpas, ofrecer ayuda, mostrarse amable y colaborativo.

Como se ha dicho, los buenos modales están estrechamente relacionados con las distintas sociedades, con su cultura y sus costumbres. Y también han ido cambiando y evolucionando con el tiempo según las circunstancias históricas.

Así pues, aprender buenos modales es reconocer también que ellos no son los mismos en todas partes, ni en todas las circunstancias, ni con todas las personas.

Ahora bien, lo que es indiscutible es que la cortesía y los buenos modales son importantes para entablar relaciones con los demás. Y es imprescindible que los buenos modales se enseñen tanto en el ámbito familiar como en el escolar, porque son formas de demostrar consideración y aprecio por la otra persona. Y porque, además, ayudan a las personas a darse a conocer en cualquier ámbito, tanto formal como informal.

“Los buenos modales son la flor de la humanidad. El que no es suficientemente cortés no es suficientemente humano”.

-Petrus Jacobus Joubert-

¿Se pueden enseñar buenos modales a los niños jugando?

La respuesta a esta pregunta es que sí. Como todo lo que se enseña a los pequeños, si es mediante el juego, mucho mejor. En los niños, el juego es una muy buena estrategia didáctica y tiene un valor fundamental como instrumento de aprendizaje.

A través del juego, los más pequeños pueden aprender reglas y conductas de cortesía y de amabilidad, y desarrollar e interiorizar, así, el hábito de actuar y comportarse con buenos modales.

Por lo tanto, a continuación, proponemos 10 juegos divertidos, que pueden ser utilizados tanto en casa como en el colegio para que los pequeños, poco a poco, aprendan algunas reglas básicas de cortesía.

1. Jugar a merendar para enseñar buenos modales a los niños

Una idea genial es que los padres organicen una tarde de amiguitos y aprovechar esa oportunidad para hacer una rica merienda en la que el objetivo sea aprender a comer correctamente.

De esta forma, todos los pequeños comensales podrán disfrutar de una rica tarta y de un buen batido de chocolate o vainilla, siempre y cuando respeten las siguientes reglas:

  • No apoyar los codos en la mesa mientras se come y mantenerse sentado con la espalda recta.
  • Masticar bien cada bocado, comer con la boca cerrada y no hablar con la boca llena de comida.
  • Usar cada uno su servilleta y colocarla en su regazo, así como utilizarla varias veces durante la merienda para limpiarse tanto la boca como las manos.
  • Conversar con los demás niños de forma calmada, sin chillar, ni hablar todos al mismo tiempo.

2. Jugar a los turnos y a las cartas de los modales

Una actividad interesante es repartir entre los niños cartas con imágenes con niños que tienen buenos y malos modales o, en todo caso, con frases sobre buenos y malos modales. Y, a su vez, repartir también cartas con números, que serán las que concederán el turno de palabra.

Así, según el número que al azar le ha sido asignado a cada niño, este deberá hablar sobre lo que ve o sobre lo que lee en la carta de los modales.

La idea es que con esta actividad los niños expresen su opinión y hablen sobre los buenos modales y, además, ejerciten la paciencia y el respeto por la palabra del otro mientras esperan su turno para hablar.

3. Más con cartas de modales

Una variante del juego de cartas con imágenes de niños ejecutando buenos y malos modales es que los pequeños aprendan a reconocer unos y otros. Luego de barajar el mazo y repartir equitativamente las cartas, gana quien logre juntar mayor cantidad de imágenes con buenos o malos modales.

En la red hay sitios de donde se pueden descargar e imprimir, y mientras más cantidad de cartas haya, más divertido será. Procura variedad y grados de dificultad diversos. Por ejemplo, no siempre comer con las manos es un signo de malos modales. En efecto, para comer aceitunas, canapés, pastelitos, frutas pequeñas, o almejas, mejillones y moluscos con concha, necesitaremos las manos.

4. Juego de roles

Nada enseña más a cómo actuar en sociedad y entre amigos, conocidos y desconocidos, que el teatro. Ensaya en casa situaciones, roles o papeles que ameritan el ejercicio de los buenos modales, para contrastarlos con los malos. Disfraces y parlamentos ayudarán a recrear momentos en los que, por ejemplo, los buenos modales alivien situaciones incómodas.

La idea es que los niños aprendan a diferenciar los efectos de actuar de una manera o de otra, sobre todo para identificar las consecuencias de ciertas acciones.

Los modales no son un asunto superficial al contrario en muchos casos, son las formas más acabadas de ser y estar en sociedad, y por lo tanto producen bienestar, salud y satisfacción. Los buenos modales alivian las cargas, crean un clima de comprensión y tolerancia, colman el ambiente de tranquilidad y confianza.

5. Historias para entrar en ambiente

Esta opción le da continuidad a la estrategia anterior. Pídele a los niños, sobre la base de los personajes creados, inventar historias en las que pongan en ambiente o contexto los buenos y malos modales.

Interesante será forzar la aplicación de las normas, ponerlas en tensión o en duda. Recuerda que muchas cosas se fijan con más fuerza si han nacido del contraste, la comparación, la contradicción y la problenatización.

Como afirmó Bruner, en el juego los “obstáculos parecen necesarios, porque de lo contrario el niño se aburriría muy pronto. En este sentido, yo creo que podemos asimilar el juego a la resolución de problemas, pero en forma más agradable”.

6. Las palabras mágicas que abren puertas

Un recurso que funcionaría de maravilla es la representación de un mago que ejecuta un acto (sirve el zumo en la mesa, entrega una flor, brinda un dulce) cuando escucha una de las muchas paabras mágicas. Hola, perdón, gracias.

Las cartas que usamos en la actividad descrita arriba, ayudarían a complementar los actos de magia. Una estrategia es que con cada acierto de una palabra mágica que correesponda a una situación, se acumulen puntos.

Premiar incentiva, estimula y alienta a continuar. Pero debes ser prudente y equilibrar y reconocer los esfuerzos de todos, empezando por los más pequeños.

7. Paseos significativos

Organiza excursiones a la comunidad, visita el mercado, el museo, las plazas, un restaurante, para ensayar un despliegue de buenos modales. Sin sobreactuar, la idea es lograr que los niños pongan en práctica lo aprendido. Miradas, silencios, recomendaciones, deben acompañarse de explicaciones y también felicitaciones.

La vida en sociedad es sumamente compleja y los niños han de aprender a desenvolverse en ella como aprenderían una lengua materna. Comprender los códigos sociales jugando reduce la gravedad de las consecuencias de los errores y aleja la frustración. Para decirlo con algo de poesía: “el juego es a veces una epifanía de lo ordinario”.

8. Cuentos repletos de diversión para enseñar buenos modales a los niños

Es indiscutible el valor educativo que tienen los cuentos para enseñar a los niños. Con un cuento, los niños aprenden valores, sobre sus emociones, sobre el mundo, los animales y la naturaleza, y también pueden hacerlo, sobre los modales.

En este sentido, seleccionar cuentos que versen sobre la adopción de buenos modales, por parte de sus personajes, puede ser una maravillosa idea para que los niños los aprendan.

9. Cantar y bailar con los buenos modales para aprenderlos

Una actividad cuyo objetivo sea poner música y ritmo a frases sobre los buenos modales, puede ser una divertida estrategia para que los niños los aprendan y, además, ejerciten su memoria.

Así, se puede invitar a los niños a “rapear”, por ejemplo, afirmaciones  como: “Como mola pedir permiso, por favor y dar ayuda; Ser guay es saludar bien cuando llegamos y cuando nos vamos; Los mejores respetan a sus mayores, escuchan a los demás y son amables con toda la gente; o Dar las gracias nos hace llegar lejos”.

10. Los títeres de los bonitos modales

Por último, una actividad que gusta muchos a los niños son los títeres y, si son de personajes para ellos conocidos y queridos, mucho mejor.

Así, tanto en el colegio como en casa, se pueden confeccionar unos encantadores amigos con ropa vieja y materiales reciclados y crear historias en torno a títeres superhéroes que luchan por los buenos modales y libran batallas en:

  • Un autobús, con la misión de explicar y convencer a la gente más joven de que les ceda el asiento a las personas mayores y a las mujeres embarazadas. O a personas que tienen alguna discapacidad.

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